
Besson, Anne, William Blanc y Vincent Ferré (dirs.). Dictionnaire du Moyen Âge imaginaire. Le médiévalisme, hier et aujourd’hui, París, Vendémiaire, 2022, 468 pp.
Quienes estudiamos el Medioevo después del Medioevo por fin tenemos a disposición esa obra que en todas las disciplinas es de consulta permanente y que puede seguir ampliándose y expandiéndose de forma continua. El Dictionnaire du Moyen Âge imaginaire llegó para quedarse en nuestras bibliotecas físicas o virtuales, para ser discutido una y otra vez en reuniones de proyectos grupales, para tener siempre a mano al momento de la escritura de un nuevo artículo, ponencia o reflexión neomedieval y, no menor, para dejarse llevar por la curiosidad y el placer.
Se trata de un completo compendio que funciona como disparador intertextual de ideas para el trabajo con el imaginario sobre la Edad Media. Podríamos pensar en Medievalism. Key Critical Terms, editado por Elizabeth Emery y Richard Utz en 2014, como un antecedente, aunque acotado a treinta entradas de otra índole (e. g. archivo, humor, memoria, simulacro, trauma), con la premisa compartida de ser visitado como una enciclopedia o documento hipervinculado (9).
El volumen que nos compete, y que enfáticamente sugerimos buscar ahora o al finalizar la lectura de esta reseña, está dirigido por Anne Besson (Université d’Artois), William Blanc (investigador independiente) y Vincent Ferré (Université Paris 3-Sorbonne Nouvelle); referentes ineludibles del campo con aportes incalculables sobre la obra de Tolkien, el fantasy, la materia artúrica y la consideración teórica de la recepción de la Edad Media en la cultura popular, entre otros ámbitos, tanto desde una perspectiva histórica como desde el comparatismo literario. En la introducción, “Le médiévalisme au cœur de notre imaginaire”, se define la comprensión del término “médiévalisme” en los aspectos temporal, espacial y conceptual. Esto les permite distinguir miradas, aproximaciones y diálogos variados sobre esta herencia. Los abordajes contemplan visiones más históricas, vinculadas con la memoria y el patrimonio, y otras más imaginarias y ligadas a la cultura de masas, con un auge particular a partir de la década de 1960 (como el fantasy y el abanico multimedia). Tristán e Isolda, a través del óleo de Waterhouse, no son la excepción y nos brindan la poción de bienvenida desde la portada.
La estructura de las entradas del Dictionnaire oscila entre dos y ocho páginas, divididas en apartados subtitulados, donde se reflexiona de manera crítica sobre el término en cuestión. Al cierre se incluye siempre la firma del curador, un breve listado bibliográfico para profundizar y otros términos con los que se conecta la entrada y por donde se nos invita a seguir leyendo y releyendo de manera no lineal. De África al Western, los 124 aportes lexicográficos provienen de 72 contribuyentes de distintas partes del mundo.
De acuerdo con el agrupamiento en áreas que los directores ofrecen en la introducción, el diccionario abarca: países (Alemania, Brasil, Japón), autores (Umberto Eco, Walter Scott, J. R. R. Tolkien), personajes medievales históricos (Christine de Pizan, Marco Polo) y ficcionales (Melusina, Merlín), espacios (Camelot, Bizancio), actores tipo (caballeros, monjes), emblemas de la Edad Media (castillos, templarios), estereotipos (amor cortés, alquimia), hechos culturales (alimentación, caligrafía, sexualidad), nociones transversales (infancia, masculinidad, orientalismo, progresismo), artes (cine, música, pintura) y otras prácticas culturales (turismo, juegos de rol y videojuegos), géneros literarios (novela histórica, fantasy, policial) y disciplinas (filosofía, historia). Hacia la mitad del libro, además, se incluyen 24 páginas a color con ilustraciones: pinturas, escenas televisivas o cinematográficas y afiches que acompañan el texto. Esto se encuentra coronado por un índice de nombres propios de toda clase con las páginas donde se los menciona. La aparición de onomásticos menos esperados, como Isaac Asimov y Black Sabbath, nos convoca a indagar en qué entradas son referidos (otra manera de incentivar la lectura interconectada). Por otra parte, este listado nos permite detectar de un primer vistazo una fuerte presencia de Marion Zimmer Bradley, Chrétien de Troyes, Dante Alighieri, Walt Disney, Umberto Eco, los hermanos Grimm, Victor Hugo, Peter Jackson, Juana de Arco, C. S. Lewis, G. R. R. Martin, Jules Michelet, William Morris, Walter Scott, Thomas Malory, J. R. R. Tolkien y Richard Wagner.
El Dictionnaire se posiciona como un punto cúlmine luego de cuarenta años de investigaciones de proyecciones medievales por parte de autores francófonos como Paul Zumthor, Jacques Le Goff, Christian Amalvi y Michèle Gally, y sale a la luz en un tiempo en que las ficciones que retoman el imaginario medieval se multiplican exponencialmente. Este trabajo interdisciplinario resulta una puerta de ingreso y un nodo de conexión accesible a investigadores y, también, a un público más amplio. Valoramos en especial la apertura a regiones geográficas ocasionalmente soslayadas.
En definitiva, para todo aquel que se interese por novelas, series, películas, juegos o historietas fruto del imaginario medieval, o para quienes trabajen las perspectivas del neomedievalismo en un amplio arco sociocultural (arquitectónico, literario, histórico, arqueológico, filosófico, artístico, político y económico), en los terrenos creativo y erudito, este diccionario se propone como un pilar y un compañero fiel de los estudios neomedievales del siglo XXI. Esta obra de referencia es una invitación a recorrer sin fronteras ni jerarquías; una brújula imprescindible para orientarse en un territorio cada vez más complejo y plural.
Juan Manuel Lacalle
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Instituto de Filología y Literaturas Hispánicas “Dr. Amado Alonso”
Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, Argentina
lacallejuanmanuel@gmail.com