
Magia y poder en las villanas de Disney: dominio y transformación
Magic and power in Disney villains: dominance and transformation
Tomás HELBLING
Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco
ORCID: https://orcid.org/0009-0006-4559-7949
tomypu2014@gmail.com
Resumen: En este trabajo se realiza un análisis comparativo acerca de la naturaleza y función de la magia en la Reina Malvada (versiones cinematográficas de Blancanieves de 1937 y 2025) y Maléfica (versión cinematográfica de La Bella Durmiente [1959] y películas de Maléfica de 2014 y 2019). Se propone demostrar que, si bien ambas encarnan el mal, la magia de la Reina Malvada opera como un instrumento estático y externo de control para la imposición de su tiranía. En cambio, la magia de Maléfica se manifiesta como una fuerza reactiva y emocional que se origina en su propia historia. Siguiendo la línea de las re-escrituras actuales que abordan el origen de los villanos, este análisis evidencia la evolución del arquetipo: la Reina Malvada usa la magia para la dominación estructural, mientras que Maléfica la utiliza como un motor de transformación interna y superación del trauma, revelando la complejidad de los personajes antagónicos.
Palabras clave: Magia instrumental, poder emocional, villanas, Disney, transformación interna.
Abstract: This paper presents a comparative analysis of the nature and function of magic in the Evil Queen (cinematographic versions of 1937 and 2025 of Snow White) and Maleficent (the 1959 film version of Sleeping Beauty and the 2014 and 2019 Maleficent films). The central argument is that, while both characters personify evil, the Evil Queen’s magic acts as a static, external instrument of control, exclusively serving to impose her tyranny. Maleficent’s magic, however, is presented as a reactive and emotional force rooted in her personal history. By aligning with current retellings that explore the origins of the villains, this analysis demonstrates the evolution of the archetype: the Evil Queen uses magic for structural domination, whereas Maleficent employs it as an engine for internal transformation and the overcoming of trauma, thereby revealing the complexity of the antagonistic character.
Keywords: Instrumental magic, emotional power, Disney, villains, inner transformation.
Enviado: 28/11/2025
Aceptado: 09/02/2026
Cómo citar: Helbing, Tomás. “Magia y poder en las villanas de Disney: dominio y transformación”. Neomedieval, 5, 2026, pp. 1-23. https://doi.org/10.33732/nmv.5.147
Copyright: El/La Autor/a.
Esta obra está bajo una licencia internacional Creative Commons Atribución 4.0.

“in the end it isn't good or
evil that wins - but power”
Cora Mills, Once upon a time, 2011
1. Introducción
El Medievo, a menudo percibido como un período de desorden y violencia (Eco, Matthews), ha cobrado una gran relevancia en la cultura contemporánea a través del neomedievalismo, un concepto que reinterpreta y reactiva sus características y narrativas en contextos contemporáneos, tales como las películas, los cómics y las novelas. En estas ficciones se muestra una realidad ilusoria que compensa la escasez tecnológica de la época medieval (Besson et al. 20-23) y, dado que el cine (en este caso) permite representarlo, al mismo tiempo crea estereotipos, imponiendo su visión y creando nuevas interpretaciones de dicha época.
En este contexto, la magia emerge como un elemento central que, si bien a veces puede considerarse como una fuerza para el bien, en los filmes de Disney a menudo está reservada para los villanos (e. g., Maléfica de La Bella Durmiente, La Reina Malvada de Blancanieves, Úrsula en La Sirenita) quienes la usan para alcanzar sus fines personales, que oscilan entre la satisfacción de una venganza por despecho, la preservación de la belleza como símbolo de poder o la obtención del control político absoluto mediante el engaño. La idea de que la magia es una utopía, una aspiración humana por controlar y trascender las limitaciones del mundo, tal como propone Daxelmüller, es fundamental para este análisis, dado que para estos villanos, la magia es precisamente esa herramienta para romper las barreras y alcanzar sus metas.
En estos filmes, aunque los personajes busquen el control y tengan motivaciones egoístas, su poder mágico puede diferenciarse significativamente. Tal es el caso de, por ejemplo, la Reina Malvada y Maléfica. Por un lado, la Reina Malvada usa la magia como una extensión directa del poder real, como una herramienta para mantener su posición y autoridad, lo cual está inherentemente ligado a su deseo de ser la más bella y poderosa. Su poder, al ser ejercido de manera tiránica, tiene un claro impacto externo y contrasta con la magia de Maléfica, quien la proyecta a partir de sus emociones. En este caso, la magia funciona como una fortaleza que evoluciona con su identidad; su poder es manifestado en la transformación de ella misma, convirtiendo su magia en un lenguaje de protección y redención que corresponde a su proceso interno de cambio.
Este trabajo propone analizar comparativamente la representación de la magia como instrumento de poder en las villanas Reina Malvada de Blancanieves y Maléfica de La Bella Durmiente1 contrastando sus filmes animados originales con sus reinterpretaciones de acción real. El análisis se centrará en las películas Blancanieves y los siete enanitos (1937) y su reinterpretación en Blancanieves (2025), y en las de La Bella Durmiente (1959), Maléfica (2014) y Maléfica: dueña del mal (2019). Asimismo, como parte del análisis de estos personajes, se incluirán las novelas de Serena Valentino (Fairest y Mistress) como fuente de análisis psicológico. El análisis se apoyará en una selección de tomas de las películas e imágenes de pósteres promocionales que servirán como soporte visual directo para la descripción y el análisis textual.
Ambos universos fílmicos emplean el contexto neomedieval como telón de fondo, manifestado en elementos como los castillos como centros del poder real. De hecho, la referencia al poder que se tiene del Medievo en estas historias está asociada a los castillos, que funcionan como un símbolo de poder. Los castillos que aparecen en los filmes de Disney tienen una carga ideológica de la representación de quienes los habitan, con los reyes o reinas que ejercen su autoridad y permanecen distantes del resto de la sociedad. La representación del Medievo en estas películas presenta dos enfoques contrastantes de la magia. Por un lado, en Blancanieves, la monarquía se presenta de manera exagerada y tiránica, recurriendo al estereotipo de una reina autoritaria que busca el poder absoluto y que usa la magia como un instrumento para conseguir su objetivo de eliminar a Blancanieves. Por otro lado, la película animada de La Bella Durmiente (1959) construye a Maléfica como la bruja que maldice a la princesa, encarnando el desafío que el príncipe debe vencer. Sin embargo, esta caracterización inicial de Maléfica es un ejemplo que se desmantela en sus versiones de acción real, lo cual marca una diferencia frente a la naturaleza estática del poder de la Reina Malvada.
Este trabajo se estructura en dos grandes apartados. El primero se centra en la Reina Malvada e incluye tanto su versión animada como su reinterpretación en acción real; en esta sección, se caracteriza al personaje y se examina cómo su magia funciona como una extensión del poder real y un instrumento de control externo. A continuación, el segundo apartado aborda a Maléfica para oponer su caracterización a la manifestación de su magia: desde la transformación en Dragón de la versión animada hasta su redención final y resurgimiento como Fénix.
2. La Reina Malvada y el uso de la magia como instrumento del poder real
El largometraje de Disney Blancanieves y los siete enanitos (1937) incluye elementos del Medievo que son utilizados como contexto. La ambientación se construye a partir de referencias visuales clave tales como los castillos y la figura de los reyes, que establecen el marco del poder real. Esta representación de la monarquía se presenta de manera exagerada y autoritaria, funcionando como el escenario de tiranía de la Reina Malvada. Es dentro de esta estructura de poder donde reside la princesa Blancanieves y donde la magia de la antagonista emerge como una herramienta para asegurar y reforzar su autoridad en el reino, rompiendo las barreras de lo que le es legítimamente atribuido a un monarca medieval.
La necesidad de dominio se presenta como un refuerzo de sus facultades, con el fin de asegurar que su voluntad sea indiscutible. Como señala Ourri, a este personaje se le otorga el rol de antagonista principal, sin una explicación profunda de su origen, y constituye el modelo prototípico de los villanos de Disney. En este sentido, la falta de caracterización sobre sus antecedentes y el uso de la magia causan aún más misterio en torno a su figura.
En la película, nos encontramos ante una reina que, si bien aparece poco, tiene una importancia crucial porque muestra su vanidad y su poder queriendo eliminar a su hijastra, a quien mantenía en condiciones deplorables. Luego, le ordena al Cazador que la asesine; pero este le dice a Blancanieves que huya al bosque. Este evento pone en evidencia el control ejercido por la Reina sobre sus sirvientes, ejemplificado por la obediencia coercitiva del Cazador. La simple orden de asesinato y la huida de la princesa demuestran el terror que infunde, no sólo por su condición de monarca, sino sobre todo por estas acciones que puede ejecutar. Este miedo es, por lo tanto, el pilar sobre el cual se asienta su autoridad.
En la Imagen 1 se puede observar el personaje de la Reina Malvada con una postura de majestuosidad e importancia, no solamente por presentarse como la villana, sino también como monarca. Monleón describe muchos de los rasgos de los villanos y menciona que normalmente están representados con vestimentas de colores oscuros, tal como es el caso de la Reina Malvada. Asimismo, se puede observar que el personaje no solamente usa una corona, sino también un ropaje elegante y una capa negra que la cubre, que funcionan como una extensión visual de su poder real. Su vestimenta y, particularmente, la capa negra, representan una autoridad que se basa en la ostentación y la intimidación. Además, este color oscuro, no solo refuerza su maldad, sino que proviene de un poder que se oculta a la vista de los demás. El personaje de la Reina no posee una magia natural, y recurre a una hechicería que debe ocultar bajo su rol monárquico para mantener la apariencia de una autoridad legítima. La expresión de su rostro también proporciona mucha información; la mirada fría y seria hace que quien esté en su presencia, tenga temor.

Imagen 1. Personaje de la Reina Malvada en las películas: A) Blancanieves y los siete enanitos (1937) y B) Blancanieves (2025)2
También es importante el espacio en donde se presenta el personaje de la Reina. Se trata de espacios oscuros y cerrados (en general, de su castillo), en contraste con los espacios abiertos y de luz cuando se presenta al personaje de Blancanieves. Del Arco Santiago y Cruz Rodríguez analizan las películas de Disney que contienen un discurso bien definido en cuanto al contraste entre el bien y el mal, no solo entre los personajes, sino también entre los escenarios que se muestran. El hecho de que se presente al personaje de la reina en escenarios oscuros, le otorga un significado especial a la magia, haciendo hincapié en la particularidad de su personalidad y en el uso dado a estas habilidades, como un don reservado únicamente para ella. De hecho, esta es una particularidad del filme de Blancanieves, el único personaje que tiene la habilidad de utilizar la magia es la reina, mientras que en otros, por ejemplo en La Bella Durmiente, otros personajes, además del villano, también poseen la habilidad de usar la magia. El poder de la Reina Malvada no es innato, sino que lo obtiene de forma externa a través de libros de hechicería y pociones. Este uso de la magia, oculto a los ojos del resto, es una clara expresión de su poder real, y le permite ejercer una autoridad que va más allá de las normas sociales y legales. Si bien la película no muestra claramente cómo ejerce su poder, nos da pistas de que el uso de la magia es una característica central de su personaje y una extensión de su rol como reina.
El personaje de la Reina Malvada es también conocido por su vanidad y por la necesidad de la confirmación por parte del espejo mágico de ser la más bella. Al respecto, Valentino, en su novela Fairest of all: A tale of a Wicked Queen (2009) reinterpreta la versión animada de los orígenes de la Reina Malvada, ofreciendo un enfoque alternativo para humanizarla. Según la autora, el personaje sufrió maltrato y menosprecio por parte de su padre, generando en ella una gran inseguridad, la cual sería la causa de su vanidad. Sin embargo, la pregunta que la Reina le hace al espejo: “Espejito, espejito, quién es la más hermosa de todas?”, más que un reflejo de su vanidad, da una idea de la búsqueda constante de su validación. A la muerte del rey, la Reina adquiere un espejo mágico (junto con otros artilugios y libros de magia) por parte de unas brujas (las Odd sisters)3, y encuentra que el alma de su padre estaba atrapada en el espejo. Según la autora, es a través de este objeto por el cual la magia pasa a ser un mecanismo para obtener la validación que nunca tuvo, consolidando su poder y el control sobre el reino.
En la reinterpretación musical (2025) se le da gran importancia al personaje de la Reina Malvada, tanto en su papel de villana como en su rol como reina. En esta película se la presenta como alguien que ejerce el poder de manera autoritaria (igual que en el filme animado), pero poniendo énfasis en la idea popular que se tiene sobre el Medievo, como un periodo de violencia, donde los reyes ejercían el poder de manera violenta y autoritaria4. En esta versión de la historia, y a la muerte del padre de Blancanieves, la Reina Malvada gobierna a través del miedo, fomentando una gran desigualdad entre los que vivían ociosamente en el castillo y los que trabajaban y pagaban los impuestos reales. Al igual que en el filme animado, el personaje se presenta como alguien con una mirada fría, que producía temor y viste con ropajes oscuros. Pero aún así, muestra mayor complejidad con respecto a la versión animada, ya que aunque el uso de la magia aparece en varias ocasiones (por ejemplo, transformándose en bruja, o engañando a los guardias del palacio para que la obedezcan), en general hace pocas muestras de ella, y solo en ocasiones particulares para demostrar su poder como reina. Aunque sus motivos no se revelan, el espectador puede intuir que la búsqueda del poder es uno de sus mayores anhelos detrás de todas estas acciones. De hecho, la canción “All is fair”, cantada por el personaje de la película, engloba varias de estas ideas:
So, what's the treatment for a traitor?
This craven coward of a man?
Diminish him, then finish him
Because, well, I can
All is fair when you wear the crown
A little perk that your power provides
If they dare speak up, swat them down
She, with the diamonds, decides
Blessed with grand features like these
Kingdoms hand over their keys
Claim your prize, if you wanna rise, someone's gotta fall
Darling, all is fair
When you're the fairest of all5
All is fair, Blancanieves, 2025
En el filme, cada canción tiene su relevancia, porque funciona como motivo musical para cada personaje o para una situación en particular. La canción All is fair, en particular, caracteriza al personaje de la Reina Malvada, mostrando en la totalidad su vanidad y su resentimiento hacia su hijastra Blancanieves. Asimismo, refuerza su autoritarismo, evidenciando la búsqueda constante de poder y la forma en que ella considera que los traidores deben recibir su castigo, resaltando el ejercicio de la coerción. En el filme, y cuando la Reina descubre que el Cazador no acata la orden de acabar con la vida de Blancanieves, ordena arrestarlo, justificándose (en la canción) por su rol como reina. El hecho de presentar a este personaje como alguien que tiene el control absoluto y que ejerce su poder mediante el miedo y el castigo, es un ejemplo claro de cómo se representa usualmente a los reyes del Medievo. A continuación, en la canción se evidencia su goce por ser la Reina, cuando afirma que el poder tiene sus beneficios y que si se atreven a hablar en contra de ella, los va a aplastar. Esto es un ejemplo de la idea del poder que se quiere transmitir a través de este personaje, y está plenamente relacionado con la idea de reyes que ejercen su autoridad de manera violenta.
Asimismo, la canción resalta el hecho de que el ejercicio de reinar está intrínsecamente ligado a las apariencias y a la ostentación, ejemplificado por la referencia directa al uso de diamantes. Esta obsesión por los aspectos externos (como las joyas) caracteriza al personaje, y es fundamental para entender la imagen de autoridad que la Reina desea proyectar, que se propaga también a través de una marcada desigualdad social. El filme expone, en este sentido, un contraste entre el lujo y la riqueza del palacio y la vida aldeana, una distinción que evoca directamente la estructura de un señorío de la Edad Media, donde la Reina ejerce un poder absoluto y fiscal sobre sus súbditos, mientras que la mayoría de la población vive en la pobreza.
Por otra parte, la expresión “los reinos entregan sus llaves”, muestra también su poder, a través de la expansión territorial y la conquista. Al igual que hizo con el reino de Blancanieves, la Reina busca la subordinación de otros territorios, utilizando su magia para doblegar voluntades. Esto consolida su imagen como la de una monarca expansionista, cuyo poder real no se limita a su propio castillo, sino que se proyecta hacia la dominación externa. La canción continúa: “si quieren ascender, alguien tiene que caer”, lo que ilustra su visión de control y subordinación, evocando directamente las guerras de conquista del Medievo, cuando los territorios enemigos quedaban a merced del vencedor. La habilidad de la Reina para alzarse a costa de la caída de otros es un recordatorio de su dominio, ejercido no necesariamente por la fuerza de las armas, sino por medio del engaño y el miedo hacia su persona. En este contexto, la magia, cuya fuente reside en el espejo mágico y se mantiene oculta, funciona como un poder latente. Este misterio le permite imponer su voluntad y autoridad sin recurrir constantemente a la hechicería.
Finalmente, el extracto de la canción termina con la característica primordial de la Reina Malvada: la creencia de que “todo es justo cuando se es la más bella de todas”. Esto no solo justifica sus acciones, sino que revela que su objetivo es una belleza superior ligada directamente a su rol como reina y a la acumulación de riquezas y apariencias. En esta estructura, la perfección física funciona como una herramienta de legitimidad política: ser “la más bella” es el atributo que garantiza su derecho absoluto a reinar. De este modo, la belleza actúa como un instrumento de control social para el que la aparición de Blancanieves no representa una simple rivalidad estética, sino también una amenaza de desplazamiento institucional. Si la Reina pierde su legitimidad en apariencia, colapsa el pilar que justifica su reinado, confirmando que su poder es una construcción externa que depende totalmente de la validación del otro.
Su transformación en bruja es un rasgo que realza la continuidad de su ambición. Este momento no es solo un cambio de forma, sino que implica que la Reina utiliza todo su conocimiento de la magia como un medio para evocar su poder, como un acto de control total y a la vez de desesperación por asegurar su superioridad.
La Imagen 2 muestra la transformación de la Reina, culminación visual de su poder. En este punto de la trama se representa su fracaso al intentar eliminar a la princesa a través de emisarios (como el Cazador), lo que la obliga a tomar el asunto en sus propias manos; momento en el que su magia cobra más protagonismo. Por eso, puede considerarse que la decisión de transformarse en bruja es una consecuencia de un ataque a su autoridad. Esto funciona como un acto de desesperación, dado que su estrategia política falló por medio del Cazador. Por lo tanto, su conversión es una manifestación de su voluntad de dominio total. Se observa que su apariencia genera un terror intensificado por ser una anciana de mirada amenazante. Huamanchumo de la Cuba trabajó en la caracterización de las brujas en los cuentos de los hermanos Grimm, y explicó que estas son retratadas como “mujeres viejas, poseedoras de cierta sabiduría y a las que se teme” (3). Esta descripción es clave para el personaje, ya que la Reina demuestra que su poder real y su autoridad están respaldados por un conocimiento secreto de la magia6 que, una vez expuesto, representa la manifestación más cruda y total de su voluntad de control. Además, su ropaje de color negro le da una mayor relevancia a su personaje de bruja. Al abandonar sus vestimentas lujosas de reina y adoptar la forma de hechicera, su figura demacrada revela que su deseo de control es tan grande que está dispuesta a sacrificar su belleza y juventud (pese a que para la Reina estos son los fundamentos de su poder real), con tal de asegurar el dominio en el reino.

Imagen 2. La transformación de la Reina en bruja en las películas: A) Blancanieves y los siete enanitos (1937) y B) Blancanieves (2025)
3. Maléfica y el poder de la magia como transformación interna: El camino del dragón y del ave fénix
El largometraje animado de Disney La Bella Durmiente (1959) se enmarca dentro de un contexto medieval, con imágenes de castillos y con la figura de la monarquía como el escenario de la autoridad real. Introduce como villana principal a Maléfica, cuya acción se desencadena cuando, ofendida por no ser invitada al bautismo de la Princesa Aurora, lanza una maldición que la condenará a morir al pincharse con el huso de una rueca a los dieciséis años. Maléfica utiliza su magia como un instrumento de venganza para hipnotizar a Aurora y luego encarcela al Príncipe Felipe para asegurar el cumplimiento de su promesa. El clímax del film, y el pico de su poder mágico, se alcanza con la transformación final de Maléfica en un dragón. Este cambio representa la máxima expresión de su furia visceral y de su poder destructivo. Finalmente, el Príncipe, con la ayuda de las hadas, derrota a la hechicera en su forma de dragón y rompe el hechizo con el beso de amor verdadero.
Pedreira y Ferreira-Boo explican que el personaje es una reinterpretación de la bruja en la historia de La Bella Durmiente de Perrault, concebida para atraer al público (especialmente el juvenil) a través de la lucha del bien contra el mal. Esta visión se aplica al filme de 1959, donde la hechicera encarna el mal sin matices. Sin embargo, los autores también señalan que la película de acción real funciona para darle un carácter humanizador al personaje, factor clave para comprender su arco de transformación interna.
En la Imagen 3 se puede apreciar que, a primera vista, el personaje infunde temor no solo por su postura siniestra y amenazante, especialmente en sus versiones de 1959 y de 2014 (A y B), sino por su vestimenta. Su capa negra y sus cuernos son elementos fundamentales; estos últimos no solo asimilan la figura a la del diablo, simbolizando el mal, sino que también establecen su estatus como una fuerza de la naturaleza. Ourri, al caracterizar el personaje en la versión animada, lo presenta como una “figura monstruosa con cuernos como parte de su atuendo y piel verdosa”, resaltando el temor que produce sobre todo por su apariencia física y por su carácter de antagonista respecto de la película de 1959. La magia verde y la utilización de un cetro mágico en las tres versiones caracteriza a Maléfica como alguien que posee un dominio y control de la magia, pero esta es una fiel manifestación de sus emociones y de la persona en la que se convierte. Sin embargo, en la versión de 2019 (C) podemos observar que, si bien mantiene una estética misteriosa, presenta una mirada abiertamente menos “temible” que las anteriores, insinuando la transformación emocional que es el núcleo de su personaje.

Imagen 3. Distintas representaciones de Maléfica en las películas: A) La Bella Durmiente (1959); B) Maléfica (2014); C) Maléfica: dueña del mal (2019)7
En su novela Mistress of all evil: A tale of the dark fairy (2017), Valentino reinterpreta a Maléfica (en su versión animada) y ofrece una historia que lleva a comprender al personaje y las razones que la condujeron a maldecir a la princesa Aurora. Allí establece que la magia es innata por su identidad feérica, pero que desde joven fue marginada y menospreciada por los cuernos que tenía y por vivir con cuervos. Tras desarrollar su dominio de la magia en una academia, su situación cambia a los dieciséis años, cuando un acto de traición por parte de las hadas Flora, Fauna y Primavera resulta en su suspensión. Este suceso opera como el catalizador de su amargura y rabia, transformándola en esa “figura monstruosa” que caracteriza Ourri. Producto de esta ira se transforma por primera vez en un dragón y destruye la academia. En medio de esta oscuridad, las Odd sisters le ofrecen una vía de redención a través de una hija. Es así que, por medio de su hechicería, crean a una niña para Maléfica, a la que llama Aurora y le brinda lo poco que le queda de bondad, pero que abandona por no creerse capaz de guiarla. El punto más importante es la revelación de que la maldición sobre Aurora surge de su temor de que la joven se convierta en una villana como ella. Por ello, intenta activamente evitar que el Príncipe Felipe la rescate. A partir de este resumen podemos entender que su magia y su transformación en villana provienen de sus sentimientos y estos, a su vez, reflejan su personalidadValentino describe así la transformación de Maléfica en una hechicera consumida por el enojo y el odio:
Maleficent’s fingertips started to tingle. The terrible feeling quickly spread to the rest of her body, turning into a burning sensation that came from within […]. Everything in Maleficent’s world went black as she became unbearably hot. It felt as if the raging heat burning uncontrollably inside her would consume her. But just when she was sure the heat would make her burst, she felt expanding becoming larger more imposing, as if her body was making room for her anger (Valentino Mistress 105-106).8
Esta cita de la novela es una representación de la naturaleza inestable de la magia de Maléfica. El extracto describe la rabia y el dolor como una fuerza física que la consume internamente, una sensación de incendio que se expande para dar cabida a su ira. Este proceso, donde el “mundo de Maléfica se vuelve negro”, ilustra la pérdida de control emocional que actúa como el catalizador de su poder. En este caso, la magia no es algo que se obtiene, sino la manifestación directa de lo que siente internamente. Esta idea se relaciona con lo expuesto por Torres Begines, quien explica que estos personajes se convierten en villanos por una serie de causas que los conducen a tomar ese camino, en lugar de nacer malvados. Asimismo, Cornelia y Limanta explican que la transformación del personaje en la película Maléfica (2014) ocurre debido al desequilibrio de sus instancias psíquicas. Al comienzo de la trama, Maléfica se presenta como un hada protectora del Páramo (el reino de las hadas), pero el punto de quiebre se produce cuando el rey Stefan la traiciona9 y le roba sus alas. Este acto de mutilación no solo provoca el desequilibrio psíquico, sino que tiene una inmediata representación dentro de ella: la magia de Maléfica cambia de su tonalidad original a un verde oscuro e intenso. Su aparición subraya que su poder, antes ligado a la naturaleza, se ha transformado en una fuerza de venganza impulsada por el trauma.
La Imagen 4 representa dos momentos de la transformación emocional de Maléfica en la película de 2014. La A muestra la transformación inmediatamente después de la traición de Stefan, cuando se entera de que robó sus alas para convertirse en rey. Este evento funciona como un movilizador psíquico para el personaje: la ira y la rabia contenidas provocan no solo que la expresión de su magia cambie de color, sino que marca el momento en que su personalidad queda consumida por la venganza. La imagen B presenta el resultado de esta transformación, cuando Maléfica asiste al bautismo de Aurora, ya ataviada con su característica capa negra. La maldición a la princesa es un acto directo de venganza hacia el rey Stefan, ya que la ocasión le permite proyectar su resentimiento de manera pública y definitiva. Esta imagen la muestra como un personaje consumido por la ira y cuyo poder, ya es transformado en una fuerza destructiva. Esta consolidación de su rol como villana se subraya en el título que ella misma se confiere en la película animada de 1959, la “Emperatriz del Mal”, que hace referencia a una personalidad villana que ha abrazado su resentimiento por completo. La elección del título, que evoca una autoridad máxima y tiránica, enfatiza que la villana no solo comete actos malvados, sino que su identidad se ha fusionado con sus sentimientos negativos. La manifestación de sus emociones como fuerza dominante es tan profunda que, al transformarse en dragón, encarna figuras diabólicas. Esta auto-titulación es la declaración de principios de la villana que está a punto de manifestar su poder en su forma más violenta.

Imagen 4. Dos momentos de la transformación de Maléfica en villana en la película de Maléfica (2014): A) Después de la traición de Stefan y B) En el bautismo de Aurora
La Imagen 5 ilustra el momento en que el personaje de Maléfica se convierte en dragón en el clímax de La Bella Durmiente (1959). Esta transformación es la culminación ineludible del quiebre psíquico analizado, que representa el pico de su furia visceral y su motivación de querer destruir a aquel que se interponga en su camino; en este caso, el Príncipe Felipe. El dragón, en el contexto de la simbología occidental y cristiana, es la encarnación del diablo y el mal puro (Consiglieri), y esta identificación se relaciona directamente con Maléfica en este punto del largometraje. La transformación de Maléfica en dragón no es un disfraz funcional. Su manifestación como un ser de fuego y caos destructivo es el resultado físico y exacerbado de ese “incendio interno” que describe la novela de Valentino (Mistress). El dragón, por lo tanto, simboliza la manifestación de un poder totalmente dominado por la emoción, cuyo origen radica en el trauma adquirido por la traición.

Imagen 5. Maléfica convertida en dragón en La Bella Durmiente (1959)
Sin embargo, la trayectoria del personaje en Maléfica (2014) y Maléfica: dueña del Mal (2019) establece un camino de redención que invierte por completo la progresión de la villanía analizada previamente. Una vez que Aurora es maldecida, y es enviada al cuidado de las hadas, Maléfica, confrontada con la ineptitud de las guardianas, comienza a velar por la pequeña. Con el paso del tiempo, emerge en ella un afecto maternal subrogado que inicialmente se le hacía inaceptable, dado que fue precisamente la traición nacida de un amor juvenil lo que catalizó su transformación en villana (el concepto de que el mundo la hizo mala). Este nuevo afecto actúa como un motor emocional inverso al trauma inicial. La magia de Maléfica, que antes era la manifestación de la “sensación de incendio” de la rabia, ahora se convierte en un poder impulsado por la voluntad de protección. El compartir el crecimiento de Aurora y el consecuente apego maternal provocan un re-equilibrio psíquico que la devuelve gradualmente a su estado bondadoso original (Cornelia y Limanta). La prueba final de este cambio se encuentra en su intento de revertir la maldición del sueño, demostrando que la magia, ahora utilizada por el amor, es capaz de deshacer el mal que fue invocado por el dolor. Este proceso de redención, que se activa a través del afecto parental, demuestra que su poder no es estático ni puramente destructivo, sino la proyección directa y cambiante de sus emociones más profundas10, confirmando que la magia de Maléfica es una extensión viva de su estado interno y no un simple instrumento de poder estratégico.
La Imagen 6 representa visualmente el camino de redención, un proceso que invierte el ciclo de la villanía. Al no poder impedir que su propia maldición se cumpliera, y una vez que el Príncipe Felipe fracasa al intentar despertar a la princesa, el sentimiento de aceptación de su amor por Aurora se convierte en el catalizador de su cambio interno y psíquico. Maléfica, al aceptar su afecto maternal subrogado, culmina su transformación de villana a figura bondadosa.

Imagen 6. Maléfica despertando a Aurora en Malefica (2014)
Este desenlace subraya la ironía de su propio poder: la maldición, impuesta por la rabia, contenía una única cláusula de escape: el “beso de amor verdadero” que ella creía imposible. Sin embargo, este requisito la atrapa en su propia trampa, forzándola a confrontar su nueva identidad emocional. Su beso no es un acto mágico ritual, sino la manifestación física de su emoción más pura. Este momento es la prueba ineludible de que la magia en Maléfica es una fuerza reactiva y moldeable: si el odio y la venganza se manifestaron como un dragón de fuego destructivo, el amor se manifiesta como el único poder capaz de revertir y anular el conjuro impuesto por su propia rabia. Solo ella puede deshacer su propia magia porque solo ella es la fuente del sentimiento necesario, confirmando que su poder es autónomo y orgánico. El beso, por lo tanto, no solo rompe el hechizo, sino que rompe el ciclo de trauma y venganza que la había definido.
Otra interpretación de las causas que motivan la maldad de Maléfica se encuentra en la película Maléfica: dueña del Mal (2019); aquí se continúa la senda de la transformación emocional del personaje, situando la acción en el contexto del inminente matrimonio entre Aurora y el Príncipe Felipe. Maléfica, quien todavía muestra una resistencia al afecto debido al trauma pasado, acepta la invitación al reino de Ulstead, pero al no ser reconocida por los reyes como protectora de Aurora, en un momento de enojo, proclama que el matrimonio entre Aurora y Felipe no se realice. Maléfica es gravemente herida, pero es rescatada por las Hadas Oscuras, una comunidad de seres alados que viven escondidos tras una masacre humana. Allí, Maléfica descubre que es la última descendiente del Ave Fénix, una figura que simboliza la resurrección y la purificación (Freán Campo). Este descubrimiento cataliza su transformación final y la prepara para el enfrentamiento decisivo en la boda de Aurora y Felipe, produciéndose el choque entre Maléfica y las Hadas e Ingrith del reino de Ulstead y su ejército. El clímax se alcanza cuando Maléfica se interpone, al ser atravesada por una flecha disparada por Ingrith, sacrificándose para proteger a Aurora. Este acto de muerte y sacrificio sella su redención, pero su destino no es la aniquilación: al ser la última descendiente del Ave Fénix, resucita de las cenizas transformada en esta criatura (Imagen 7). Este evento no solo demuestra el poder latente de su estirpe, sino que simboliza la purificación y el renacimiento de su nueva identidad.

Imagen 7. Maléfica transformada en Fénix en Maléfica: dueña del mal (2019)
Esta transformación es el acto final de la magia reactiva. Si el Fénix representa, en la simbología occidental y el cristianismo, la purificación por el fuego y el renacimiento, esto se une a su arco de personaje como la resolución de su maldad. Su transformación no es una decisión ambigua sobre ser villana o bondadosa, sino una respuesta definitiva a la pregunta: ¿se guiará Maléfica por el camino de la venganza, o por el de la bondad y la protección? Su poder, impulsado por el afecto, la ha purificado de la rabia. El Fénix es la prueba de que Maléfica abandona la identidad de ser la villana y asume un rol protector, demostrando que su magia, que antes fue un motor de venganza, ahora es una fuerza de vida y regeneración. De esta forma, su magia funciona como un poder interno que impulsa y culmina su transformación final. Esta metamorfosis en Fénix no solo es un reflejo de su estado emocional purificado, sino que representa la superación de las propias limitaciones y barreras psíquicas que alguna vez la convirtieron en villana. El dragón fue la manifestación del odio reactivo, pero el Fénix es la demostración de la resiliencia. Este acto confirma que la magia de Maléfica es autógena, naciendo desde la profundidad de sus emociones más íntimas. Su poder tiene la autonomía para modificar su propia naturaleza (pasando de la venganza destructiva a la protección y la vida).
4. Conclusiones
A lo largo de este trabajo se ha realizado un análisis comparativo de las villanas Reina Malvada y Maléfica. Retomando la frase de epígrafe de Cora Mills, se confirma la premisa central: la magia es de suma importancia para ambos personajes y, en última instancia, el poder es el fin que las define. Sin embargo, el uso que cada una le da a esa magia establece una dicotomía fundamental: la Reina Malvada la emplea como un instrumento estático y externo para el control monárquico, mientras que Maléfica la utiliza como una fuerza reactiva y dinámica que impulsa su transformación emocional y su arco de redención.
En el caso de Maléfica, esta relación con la magia se evidencia en su auto-titulación como “la Emperatriz del Mal”. Es interesante notar que ella ostenta este título con orgullo, lo que sugiere que la maldad, en estas películas, es un símbolo de poder y una identidad completamente asumida. Esto la posiciona como la antítesis conceptual de la Reina Malvada. Mientras que la magia de la Reina Malvada es una herramienta estática, externa y de control, la de Maléfica es una fuerza viva, dinámica y catalizadora que impulsa la superación total del trauma emocional que originalmente la había definido. Esto le confiere una complejidad significativamente mayor en comparación con la Reina de Blancanieves, que simplemente era un personaje movido por la vanidad y el egoísmo para asegurar su posición.
Esta diferencia en los personajes y el propósito del poder se explica por el auge de las reescrituras de Disney. Estas narrativas buscan desmantelar la maldad pura del cuento de hadas clásico para dotar a los antagonistas de una historia personal que reivindique su complejidad. Esto nos lleva a entender que los arquetipos antagónicos en las reescrituras ya no son figuras unidimensionales, sino sujetos cuyo destino está ligado a la gestión de sus emociones, en un esfuerzo por humanizar el mal.
Se concluye que la Reina Malvada representa el modelo clásico de maldad estática y funcional, cuya función era tradicionalmente didáctica (enseñar el miedo a la envidia y el egoísmo). En cambio, Maléfica inaugura el modelo de la maldad redimible, un cambio fundamental en la narrativa que prioriza la historia personal y el arco psíquico sobre el rol de antagonista puro. Esta nueva perspectiva no solo complejiza la narrativa, sino que también transforma la relación del observador con el antagonista, proponiendo una visión del poder donde el cambio interno siempre tiene la capacidad de anular el hechizo más oscuro.
Agradecimientos
Agradezco al Dr. Juan Manuel Lacalle (Universidad de Buenos Aires) y a los/as revisores anónimos de este trabajo por sus valiosos comentarios y sugerencias que mejoraron significativamente la versión final de este manuscrito. Las imágenes utilizadas en las figuras son de las películas dirigidas por Geronimy (1959, La Bella durmiente), Hand (1937, Blancanieves y los siete enanitos), Rønning (2019, Maléfica: dueña del mal) y Stromberg (2014, Maléfica) y Webb (2025, Blancanieves) y posters promocionales.
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1 Las películas animadas son interpretaciones de los cuentos de los Hermanos Grimm y de Charles Perrault.
2 En la película animada Blancanieves (1937), la Reina Malvada es interpretada por Lucille La Verne y Blancanieves por Adriana Caselotti. En la película de acción real, el personaje de la Reina Malvada es interpretado por Gal Gadot, y Blancanieves por Rachel Zegler.
3 Estas brujas son el hilo conductor de las novelas de Valentino y alteran el destino de los personajes de Disney.
4 En la reinterpretación de 2025, el reino tiene muchas características de los señoríos de los tiempos medievales, en los que había un castillo donde habitaba el señor, alrededor estaba la aldea, y a las afueras estaba el bosque (lugar peligroso donde habitaban ladrones).
5 ¿Cuál es, entonces, el castigo para un traidor? /¿Para este pusilánime cobarde? /Disminúyelo, y luego termínalo, /porque, bueno, yo puedo./ Todo es justo cuando llevas la corona, / una pequeña ventaja que tu poder te otorga. / Si se atreven a hablar, aplástalos. / Ella, con los diamantes, decide. / Bendecidos con rasgos tan grandiosos como estos, los reinos entregan sus llaves. / Reclama tu premio; si quieres ascender, alguien tiene que caer. / Cariño, todo es justo, / cuando eres la más bella de todas (Traducción propia).
6 Tanto la posesión de los libros de hechicería como el éxito de su transformación, confirman que el temor que causaba la Reina era el acceso a la magia.
7 En la película de La Bella Durmiente (1959), el personaje de Maléfica es interpretado por Eleanor Audley, mientras que en las de acción real (2014 y 2019) es interpretado por Angelina Jolie.
8 “Las yemas de los dedos de Maléfica comenzaron a hormiguear. La terrible sensación se extendió rápidamente al resto de su cuerpo, convirtiéndose en un ardor que provenía de su interior […]. Todo en el mundo de Maléfica se volvió negro mientras ella sentía un calor insoportable. Sintió como si el calor furioso que ardía sin control dentro de ella la fuera a consumir. Pero justo cuando estaba segura de que el calor la haría estallar, se sintió expandir, haciéndose más grande y más imponente, como si su cuerpo estuviera haciendo espacio para su ira” (Traducción propia).
9 En la pelicula, Malefica y Stefan habian tenido un romance antes de que el la traicione.
10Torres Begines, en su análisis sobre la evolución de los villanos en las reinterpretaciones contemporáneas, postula que el cambio de personalidad es resultado de causas externas (trauma) o del amor. Este arco de redención se activa, frecuentemente, a través del desarrollo de un vínculo afectivo o amor parental (hacia un niño o niña), lo cual humaniza al personaje y justifica su abandono de la maldad pura.