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<journal-title>Orden Internacional. Revista de Estudios Internacionales (ROI)</journal-title>
<abbrev-journal-title abbrev-type="publisher">ROI</abbrev-journal-title>
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<publisher-name>Universidad Rey Juan Carlos</publisher-name>
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<subject>Art&#x00ED;culos</subject>
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<article-title>El orden intelectual <italic>anglosaxonico</italic> y la genealog&#x00ED;a de los estudios internacionales en el entorno de la Conferencia de Paz de Par&#x00ED;s de 1919</article-title>
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<trans-title xml:lang="en">The <italic>Anglo-Saxon</italic> intellectual order and the genealogy of international studies in the context of the 1919 Paris Peace Conference</trans-title>
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<surname>Neila Hern&#x00E1;ndez</surname>
<given-names>Jos&#x00E9; Luis</given-names>
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<copyright-statement>&#x00A9; 2025 Los autores/the authors</copyright-statement>
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<license-p>CC BY Esta obra est&#x00E1; bajo una licencia internacional Creative Commons Atribuci&#x00F3;n-CompartirIgual 4.0.</license-p>
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<title>Resumen</title>
<p>La Gran Guerra y la construcci&#x00F3;n de la paz en Par&#x00ED;s en 1919 concitar&#x00ED;a la atenci&#x00F3;n y el esfuerzo de las delegaciones participantes, especialmente de las grandes potencias por su ascendiente en el curso y el resultado de las negociaciones. El mundo acad&#x00E9;mico se movilizar&#x00ED;a, a trav&#x00E9;s de los expertos -especialmente en el mundo anglosaj&#x00F3;n-, ante el cicl&#x00F3;peo esfuerzo de la paz. El objetivo no era otro que el de sortear a trav&#x00E9;s de la raz&#x00F3;n cient&#x00ED;fica las pr&#x00E1;cticas internacionales asociadas con la <italic>realpolitik</italic> que hab&#x00ED;an conducido a la guerra. En este horizonte las sinergias acad&#x00E9;micas y pol&#x00ED;ticas en el mundo atl&#x00E1;ntico anglosaj&#x00F3;n se ir&#x00ED;a gestando una renovaci&#x00F3;n profunda en los estudios internacionales en la posguerra mundial.</p>
</abstract>
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<title>Abstract</title>
<p>The Great War and the construction of peace in Paris in 1919 would attract the attention and effort of the participating delegations, especially the great powers due to their influence on the course and outcome of the negotiations. The academic world would mobilize, through experts -especially in the Anglo-Saxon world-, in the face of the colossal effort for peace. The objective was nothing less than to navigate through scientific reason the international practices associated with realpolitik that had led to the war. On this horizon, academic and political synergies in the Anglo-Saxon Atlantic world would be fostering a profound renewal in international studies in the post-World War era.</p>
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<title>Palabras clave</title>
<kwd>Estudios internacionales</kwd>
<kwd>orden internacional</kwd>
<kwd>paz</kwd>
<kwd>guerra</kwd>
<kwd>cooperaci&#x00F3;n intelectual</kwd>
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<title>keywords</title>
<kwd>International studies</kwd>
<kwd>international order</kwd>
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<kwd>intellectual cooperation</kwd>
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            <award-id>MCIU/AEI/10.13039/501100011033/</award-id>
            <award-id>FEDER, UE</award-id>
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        <funding-statement>Este artículo ha sido escrito al amparo del “proyecto de cooperación intelectual de la Sociedad de Naciones. Presencia española e iniciativas afines” CISDNE, PID2022-141696NB-I00, financiado por MCIU/AEI/10.13039/501100011033/ y por FEDER, UE.</funding-statement>
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<p>El nuevo orden internacional tejido desde los aciertos y las contradicciones de las potencias vencedoras reunidas en Par&#x00ED;s desde el 18 de enero de 1919 en la Conferencia de Paz, proyectaba los valores democr&#x00E1;ticos y liberales de &#x00E9;stas &#x00FA;ltimas. El triunfo de la coalici&#x00F3;n aliada liderada por las potencias demoliberales en la Gran Guerra tendr&#x00ED;a un efecto multiplicador en la expansi&#x00F3;n de los principios y procedimientos democr&#x00E1;ticos en la esfera estatal y en la arena internacional de posguerra. De las discusiones de paz emanar&#x00ED;a un sistema interestatal, reflejo del predominio de las potencias anglosajonas, especialmente los Estados Unidos y del precario equilibrio alcanzado entre las grandes potencias vencedoras. En t&#x00E9;rminos hegem&#x00F3;nicos proyectaba, de alg&#x00FA;n modo, las expectativas anglosajonas del nuevo orden, una vez asumida que el tiempo de la <italic>pax britannica</italic> hab&#x00ED;a pasado, para promover una red de cooperaci&#x00F3;n entre Gran Breta&#x00F1;a, los Dominios y los Estados Unidos, una suerte de <italic>pax Anglo-Saxonnica</italic>, en palabras de Edward Hallet Carr (de <xref ref-type="bibr" rid="ref-24-77">Luna Garc&#x00ED;a, 1943</xref>: 485). El propio John Mayard Keynes, miembro de la delegaci&#x00F3;n brit&#x00E1;nica en la conferencia de Par&#x00ED;s, escribir&#x00ED;a en su recopilaci&#x00F3;n de ensayos biogr&#x00E1;ficos en 1933, que:</p>
<disp-quote>
    <p>La colaboraci&#x00F3;n que as&#x00ED; se hizo posible tuvo una amplia aplicaci&#x00F3;n en la pr&#x00E1;ctica. Cada uno de los componentes de las delegaciones brit&#x00E1;nica y americana estaban unidos por v&#x00ED;nculos de sentimientos fraternos y de respeto mutuo, de forma que trabajaban constantemente hombro a hombro en pro de una pol&#x00ED;tica de negociaciones leales y de altas miras humanas. El propio Lloyd George no tard&#x00F3; en adoptar posiciones en calidad de amigo personal e incuestionable aliado del presidente contra la reprobable rapacidad o ausencia de idealismo internacional de los latinos (<xref ref-type="bibr" rid="ref-20-77">Keynes, 1992</xref>: 32).</p>
</disp-quote>
    <p>La sinton&#x00ED;a atl&#x00E1;ntica no estaba, por supuesto, exenta de suspicacias y recelos entre Washington y Londres, como una arista m&#x00E1;s de las desavenencias y de los divergentes puntos de vista e intereses entre los Estados vencedores participantes en el foro de Par&#x00ED;s. En el decurso de las negociaciones se ir&#x00ED;an limando ciertas asperezas en la agenda como las relativas a la libertad de los mares y el futuro de los territorios de ultramar, as&#x00ED; como la canalizaci&#x00F3;n de las prioridades sobre la nueva organizaci&#x00F3;n internacional tal como se contemplaba en los Catorce Puntos del mensaje presidencial. La propia rigidez de las posiciones de Wilson, que desde sus posiciones internacionalistas liberales y cristianas en clave universalista, se erigir&#x00ED;an en un obst&#x00E1;culo en la b&#x00FA;squeda de posiciones comunes tanto en Par&#x00ED;s como posteriormente a su vuelta a Estados Unidos cuando el Senado rechaz&#x00F3; la ratificaci&#x00F3;n del Tratado de Versalles. El propio Lloyd George, relata Margareth MacMillan, alud&#x00ED;a a la presencia de Wilson en la Conferencia como un &#x201C;misionero dispuesto a rescatar a los paganos europeos&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-25-77">MacMillan, 2005</xref>: 43). La actitud de Estados Unidos hacia Gran Breta&#x00F1;a era ambigua, &#x201C;consciente de la deuda de Estados Unidos con sus grandes tradiciones liberales a la vez que recelosa y envidiosa de su poder&#x201D;. Las prevenciones del presidente estadounidense aflorar&#x00ED;an en una conversaci&#x00F3;n confidencial con un alto cargo brit&#x00E1;nico en una recepci&#x00F3;n de gala en el Palacio de Buckingham:</p>
<disp-quote>
<p>&#x201C;No deben hablar de los que venimos aqu&#x00ED; como si fu&#x00E9;ramos primos suyos, y todav&#x00ED;a menos como hermanos; no somos ni una cosa ni otra&#x201D;. Agreg&#x00F3; que era enga&#x00F1;oso hablar de un mundo anglosaj&#x00F3;n cuando tantos estadounidenses proced&#x00ED;an de otras culturas y que, adem&#x00E1;s, era una tonter&#x00ED;a conceder demasiada importancia al hecho de que ambas naciones hablaran ingl&#x00E9;s. &#x201C;No, hay s&#x00F3;lo dos cosas que pueden establecer y mantener m&#x00E1;s estrechas relaciones entre su pa&#x00ED;s y el m&#x00ED;o: son la comunidad de ideales y de intereses&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-25-77">MacMillan, 2005</xref>: 49).</p>
</disp-quote>
<p>Precisamente sobre esta comunidad de ideales e intereses se fraguar&#x00ED;an las sinergias entre los c&#x00ED;rculos pol&#x00ED;ticos y las comunidades acad&#x00E9;micas a un lado y otro del Atl&#x00E1;ntico anglosaj&#x00F3;n para codificar en el marco de la Conferencia de Paz un nuevo orden intelectual en el plano de las ciencias sociales y de los estudios internacionales. Aquellas inercias, ya visibles desde comienzos de siglo, acabar&#x00ED;an por cristalizar en los foros de la cooperaci&#x00F3;n intelectual y, especialmente, en la genealog&#x00ED;a de los modernos estudios internacionales en la inmediata posguerra.</p>
<sec sec-type="sec-1-77">
<title>La cooperaci&#x00F3;n intelectual como ecosistema de la diplomacia filantr&#x00F3;pica y la americanizaci&#x00F3;n de los estudios internacionales</title>
    <p>&#x201C;Estados Unidos &#x2013;en palabras de Jos&#x00E9; Antonio S&#x00E1;nchez Rom&#x00E1;n- nunca fue miembro de la Sociedad de Naciones. Sin embargo, esto no signific&#x00F3; un aislamiento con respecto a la organizaci&#x00F3;n internacional. A trav&#x00E9;s de ciertos individuos, o de organizaciones filantr&#x00F3;picas, la potencia americana particip&#x00F3; de manera regular en los comit&#x00E9;s &#x2018;no pol&#x00ED;ticos&#x2019; de la Liga&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-44-77">2023</xref>: 1)<xref ref-type="fn" rid="fn1"><sup>1</sup></xref>. Pese a que el Tratado de Versalles no fue ratificado por el Senado existir&#x00ED;a -en palabras de Ludovic Tourn&#x00E9;s- durante todo este tiempo una &#x201C;courant internationaliste dans le monde politique et intellectuel am&#x00E9;ricain qui milite activement pour la participation des &#x00C9;tats-Unis aux affaires mondiales&#x201D;. Esta implicaci&#x00F3;n es especialmente intensa en la esfera de las cuestiones econ&#x00F3;micas y financieras, pero en absoluto ajena a la dimensi&#x00F3;n pol&#x00ED;tica de las conexiones con el sistema internacional y, en particular, con Europa. En definitiva, en el curso de la d&#x00E9;cada de los veinte Estados Unidos est&#x00E1; en el &#x201C;cour du jeu europ&#x00E9;en&#x201D; y ning&#x00FA;n acuerdo relevante puede ser tomado en consideraci&#x00F3;n sin su aval, tal como lo evidencia su presencia en todas las grandes conferencias organizadas por la Sociedad de Naciones (<xref ref-type="bibr" rid="ref-48-77">Tournès, 2016</xref>: 7-8).</p>
<p>En el an&#x00E1;lisis de la pol&#x00ED;tica exterior y las relaciones internacionales de Estados Unidos resulta fundamental no limitarse al an&#x00E1;lisis de los actores gubernamentales y extender el per&#x00ED;metro anal&#x00ED;tico al papel desempe&#x00F1;ado por los actores no gubernamentales, los actores privados, cuya actividad cuenta con una larga tradici&#x00F3;n, pero cuyo inter&#x00E9;s entre los cient&#x00ED;ficos sociales y los historiadores ha ido emergiendo con la historia transnacional y el cuestionamiento del paradigma estatoc&#x00E9;ntrico. Y en este sentido resulta, en opini&#x00F3;n del autor, fundamental que:</p>
<disp-quote>
    <p>(&#x2026;) le r&#x00F4;le des acteurs non gouvernamantaux no doit pas &#x00EA;tre lu en simples termes d&#x2019;&#x201D;influence&#x201D; sur les d&#x00E9;ciseurs, ce qui conduit &#x00E0; une perspective finalement aussi simpliste, en sens inverse, que la perspective r&#x00E9;aliste classique. Il est bien puls int&#x00E9;resants de consid&#x00E9;rer la politique &#x00E9;trang&#x00E8;re comme une coproduction r&#x00E9;sultant de l&#x2019;articulation entre de multiples acteurs, publics et priv&#x00E9;s, dont il es souvent imposible de d&#x00E9;terminer qui a eu l&#x2019;influence la plus determinant (<xref ref-type="bibr" rid="ref-48-77">Tournès, 2016</xref>: 11-12).</p>
</disp-quote>
    <p>Y entre estos actores privados desempe&#x00F1;an un papel crucial las grandes fundaciones filantr&#x00F3;picas &#x2013;estadounidenses-, especialmente la <italic>Carnegie Endowment for International Peace</italic> &#x2013;Dotaci&#x00F3;n Carnegie- y la Fundaci&#x00F3;n Rockefeller. Su actividad ilustra la din&#x00E1;mica expansiva de las &#x00E9;lites estadounidenses que en defensa de sus propios objetivos pol&#x00ED;ticos tratan de concertarse con la Administraci&#x00F3;n Federal en una &#x201C;synergie sans pr&#x00E9;cedent dans l&#x2019;histoire des relations internationales&#x201D;. Estas fundaciones &#x201C;construisent en effet d&#x00E8;s les ann&#x00E9;es 1910 une diplomatie philantropique&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-48-77">Tournès, 2016</xref>: 11-12). Estas fundaciones son en esencia -a juicio de Inderjeet Parmar- pragm&#x00E1;ticas, utilitaristas, elitistas y tecnocr&#x00E1;ticas y tienen por finalidad &#x201C;to invest in ideas and &#x2018;put knoweledge to work&#x2019; to reform society, economy and politics at home and abroad&#x201D;. A tal fin destinan ingentes recursos con el prop&#x00F3;sito de &#x201C;generating positivistic &#x2018;scientist&#x2019; knowledge that would be of practical use to policymakers, urban planners, and state-builders&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-36-77">Parmar, 2012</xref>: 3; y <xref ref-type="bibr" rid="ref-41-77">Rietzler, 2011</xref>: 50).</p>
<p>A diferencia de las aproximaciones te&#x00F3;ricas gramscianas que enfatizan la dependencia estructural de las fundaciones respecto a la Administraci&#x00F3;n federal, pero abogando por su desempe&#x00F1;o estrat&#x00E9;gico en la &#x201C;reproduction and production of cultural hegemony&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-12-77">Fisher, 1983</xref>: 206), y de las liberales que abogan por su autonom&#x00ED;a, lo cierto es, tal como argumenta Ludovic Tourn&#x00E9;s y en un sentido muy similar se pronuncia Inderjeet Parmar pero dentro de un marco te&#x00F3;rico neogramsciano (<xref ref-type="bibr" rid="ref-36-77">Parmar, 2012a</xref>: 1-2; y <xref ref-type="bibr" rid="ref-41-77">Rietzler, 2011</xref>: 19-21)<xref ref-type="fn" rid="fn2"><sup>2</sup></xref>, que no existe una frontera definida entre la esfera de lo p&#x00FA;blico y lo privado.</p>
<p>En las d&#x00E9;cadas de 1920 y 1930 las fundaciones filantr&#x00F3;picas estadounidenses &#x2013;la Dotaci&#x00F3;n Carnegie y la Fundaci&#x00F3;n Rockefeller- sol&#x00ED;an mantener estrechos contactos con el Departamento de Estado y las embajadas estadounidenses. Sus miembros sol&#x00ED;an formar parte de las delegaciones norteamericanas en conferencias intergubernamentales o ser destinatarios de consultas informales desde el Departamento de Estado. Los l&#x00ED;deres de ambas fundaciones frecuentemente pertenec&#x00ED;an a la &#x201C;social elite which has been indentified as American foreign policy establishment&#x201D;. Los programas de acci&#x00F3;n de estas fundaciones, tal como argumenta Katharina E. Rietzler, &#x201C;helped construct a narrative which emphasized American&#x2019;s positive role in international nongovernamental cooperation and portrayed the American nation as a desinteresed, modern and rational force in the world&#x201D;. Las fundaciones contribuir&#x00ED;an a promover &#x201C;a distinctively American style of conducting foreign relations which held that American cultural policies were qualitatively different from European cultural policies&#x201D; (2009: 156-161).</p>
<p>Esta interdependencia es sumamente ilustrativa en la naturaleza de las interacciones entre Estados Unidos y la Sociedad de Naciones, especialmente en el &#x00E1;mbito de la cooperaci&#x00F3;n intelectual. El wilsonismo fracas&#x00F3; en el Senado, pero pervivir&#x00ED;a pol&#x00ED;ticamente a trav&#x00E9;s del movimiento internacionalista especialmente activo a trav&#x00E9;s de las fundaciones filantr&#x00F3;picas. Esta dimensi&#x00F3;n de las relaciones internacionales estadounidenses permite una mejor comprensi&#x00F3;n del proceso de emergencia de Estados Unidos como gran potencia desde finales del siglo XIX. La &#x201C;superpuissance am&#x00E9;rcaine naissante appara&#x00EE;t ainsi non pas comme la seule r&#x00E9;sultant de la puissance militaire, mais aussi de la profusi&#x00F3;n d&#x2019;acteurs int&#x00E9;ress&#x00E9;s &#x00E0; faire acqu&#x00E9;rir aux &#x00C9;tats-Unis une position centrale dans l&#x2019;organisation du monde, et ce, dans tous les domaines&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-48-77">Tourn&#x00E9;s, 2016</xref>: 13-15).</p>
<p>En este proceso de despertar del poder mundial de Estados Unidos desempe&#x00F1;ar&#x00ED;an un papel relevante las fundaciones, a trav&#x00E9;s de las cuales se construir&#x00ED;a y se sostendr&#x00ED;a una compleja textura de cooperaci&#x00F3;n social, intelectual y pol&#x00ED;tica entre actores clave e instituciones que apoyar&#x00ED;an modelos espec&#x00ED;ficos de pensamiento orientados a promover la hegemon&#x00ED;a de Estados Unidos (<xref ref-type="bibr" rid="ref-36-77">Parmar, 2012a</xref>: 1). La emergencia de esta nueva diplomacia en la que concurren m&#x00FA;ltiples actores privados con los actores p&#x00FA;blicos o gubernamentales modela una pol&#x00ED;tica exterior de nuevo cu&#x00F1;o. Su impacto no pudo ser mayor, dado que:</p>
<disp-quote>
<p>Dans l&#x2019;ar&#x00E8;ne internationale domin&#x00E9;e jusqu&#x2019;&#x00E0; la fin du XIX&#x00E8; si&#x00E8;cle para les diplomates profesionneles, cette distribution des r&#x00F4;les est une nouveaut&#x00E9; qui d&#x00E9;stabilise les Europ&#x00E9;ens, non seulemente parce qu&#x2019;ils doivent trater avec une multitude d&#x2019;acteurs qui ont des status, des pratiques et des objectifs diff&#x00E9;rents, mais aussi parce que la politique &#x00E9;trang&#x00E8;re est, aux &#x00C9;tats-Unis plus qu&#x2019;ailleurs, soumise aux enjeux int&#x00E9;rieurs que s&#x2019;expriment en particulier &#x00E0; travers les votes du Congr&#x00E8;s, ce dernier ayant dans le domaine ext&#x00E9;rieur des pr&#x00E9;rrogatives sans &#x00E9;quivalent dans les autres parlements des grandes puissances (<xref ref-type="bibr" rid="ref-48-77">Tourn&#x00E9;s, 2016</xref>: 13-15).</p>
</disp-quote>
<p>En el &#x00E1;mbito de la Sociedad de Naciones y en el de la cooperaci&#x00F3;n intelectual, en concreto, la participaci&#x00F3;n estadounidense en las secciones t&#x00E9;cnicas de todo tipo, no s&#x00F3;lo en las financieras y econ&#x00F3;micas, favorecer&#x00ED;a el protagonismo de los expertos. La emergencia de los expertos en el &#x00E1;mbito pol&#x00ED;tico e intelectual en Estados Unidos con el cambio de siglo fue la consecuencia de la transformaci&#x00F3;n en el &#x00E1;mbito de la producci&#x00F3;n de conocimiento y de las necesidades de cambio y de control social. Frente a las reticencias generadas en el <italic>establishment</italic> por los reformadores progresistas, la nueva figura del experto consagraba un role cultural y social <italic>ad hoc</italic> al nuevo entorno caracterizado por la especializaci&#x00F3;n, la profesionalizaci&#x00F3;n y el racionalismo productivo (v&#x00E9;ase <xref ref-type="bibr" rid="ref-12-77">Fisher, 1983</xref>: 208-210). A nivel global esta pol&#x00ED;tica que tender&#x00ED;a a sistematizar la &#x201C;circulation d&#x2019;hommes et des savoirs, typique des fondations am&#x00E9;ricaines, se manifeste para la cr&#x00E9;ation de r&#x00E9;saux transatlantiques dont les sections techniques de la SdN sont des points nodaux&#x201D;. La capacidad de los estadounidenses para insertarse en las redes internacionales, crear otras nuevas y ganarse una posici&#x00F3;n central con el fin de influir en la &#x201C;production et l&#x2019;utilisations du savoir, est l&#x2019;une des facteurs qui contribuient &#x00E0; construir&#x00E9; la superpuissance intellectuelle am&#x00E9;ricaine d&#x00E8;s l&#x2019;entre-deux-guerres&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-48-77">Tourn&#x00E9;s, 2016</xref>: 7-18)<xref ref-type="fn" rid="fn3"><sup>3</sup></xref>.</p>
<p>La diplomacia filantr&#x00F3;pica, una esfera fundamental de la pol&#x00ED;tica exterior y las relaciones internacionales de Estados Unidos en su conexi&#x00F3;n con el sistema de Versalles, proyectar&#x00ED;a una din&#x00E1;mica tendente a una suerte de gobernanza de expertos. Parece del todo punto pertinente insistir en la gesti&#x00F3;n de la pol&#x00ED;tica exterior de la Administraci&#x00F3;n Wilson y el protagonismo que recaer&#x00ED;a en &#x00E9;l mismo &#x2013;recordemos que era jurista de formaci&#x00F3;n, doctor en ciencias pol&#x00ED;ticas y fue rector de la universidad de Princeton entre 1902 y 1910- y su m&#x00E1;s pr&#x00F3;ximo consejero el coronel Edward M. House, en detrimento del secretario de Estado Robert Lansing. House fue su hombre de confianza en Europa durante la contienda para tentar la v&#x00ED;a de la mediaci&#x00F3;n para detener la guerra y su portavoz para negociar las condiciones del armisticio con Alemania (<xref ref-type="bibr" rid="ref-25-77">MacMillan, 2005</xref>: 46). La delegaci&#x00F3;n estadounidense en la Conferencia de Paz de Par&#x00ED;s estuvo compuesta m&#x00E1;s por expertos que por pol&#x00ED;ticos, quedando al margen senadores y republicanos internacionalistas como Henri Cabot Lodge, Elihu Root o Charles Evan Huges, lo que generar&#x00ED;a cr&#x00ED;ticas y no pocas reservas hacia la labor del presidente en Par&#x00ED;s. Su consejero especial fue el jurista David Hunter Miller a quien se considera uno de los art&#x00ED;fices del <italic>Covenant</italic> de la Sociedad de Naciones. En oto&#x00F1;o de 1917 cre&#x00F3; el <italic>Inquiry</italic> concebido como un colectivo de m&#x00E1;s de 150 expertos y asesores dirigido por el periodista Walter Lippman y el ge&#x00F3;grafo Isaiah Bowman, cuya finalidad era &#x201C;recuillir des &#x00E9;lements en vue de pr&#x00E9;parer les futures n&#x00E9;gotiations de paix et de favoriser la reconfiguration des relations internationales&#x201D;. En el <italic>Inquiry</italic> participaron expertos de m&#x00FA;ltiples disciplinas &#x2013;entre ellas geograf&#x00ED;a, historia, econom&#x00ED;a, ciencia pol&#x00ED;tica o sociolog&#x00ED;a-. Ya en Par&#x00ED;s veintiuno de los miembros del <italic>Inquiry</italic>, como parte constitutiva de la delegaci&#x00F3;n estadounidense, se erigieron en la pr&#x00E1;ctica en una suerte de &#x201C;petit D&#x00E9;partement d&#x2019;&#x00C9;tat&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-48-77">Tourn&#x00E9;s, 2016</xref>: 38). En la traves&#x00ED;a hacia Europa a bordo del <italic>George Washington</italic> Wilson se reunir&#x00ED;a con una decena de miembros del <italic>Inquiry</italic> a quienes les habl&#x00F3; de la &#x201C;pesada carga que les aguardaba y les dijo que contaba con que le proporcionasen la mejor informaci&#x00F3;n&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-25-77">MacMillan, 2005</xref>: 35-36). Entre ese selecto grupo uno de sus miembros m&#x00E1;s activo e influyente con posterioridad en la cooperaci&#x00F3;n intelectual y los estudios internacionales fue el historiador James T. Shotwell, cuya presencia en el <italic>Inquiry</italic> y luego en la delegaci&#x00F3;n de paz personificar&#x00ED;a de alg&#x00FA;n modo la vocaci&#x00F3;n y la importancia que se confer&#x00ED;a a la investigaci&#x00F3;n y las ciencias sociales en general en el proceso de reorganizaci&#x00F3;n del mundo concebido por Wilson. Pese a la fuerte oposici&#x00F3;n que encontr&#x00F3; Wilson en el Senado en los debates sobre el <italic>Covenant</italic> conviene recordar la reflexi&#x00F3;n de Mary Nolan al argumentar que la mayor parte de las elites estadounidenses eran c&#x00F3;mplices con la propia visi&#x00F3;n del presidente en virtud de la cual la integraci&#x00F3;n global, la prosperidad, y la cooperaci&#x00F3;n depend&#x00ED;an del liderazgo estadounidense, sobre todo en la propia Europa (<xref ref-type="bibr" rid="ref-33-77">Nolan, 2012</xref>: 76).</p>
<p>Los debates en Estados Unidos fueron mucho m&#x00E1;s vivaces e intensos que en otros Estados como Francia y Gran Breta&#x00F1;a, donde tambi&#x00E9;n hab&#x00ED;a una s&#x00F3;lida tradici&#x00F3;n internacionalista y pacifista y cuya participaci&#x00F3;n en las propuestas y discusiones para la creaci&#x00F3;n de la Sociedad de Naciones fue fundamental. Estos debates al otro lado del Atl&#x00E1;ntico eran la consecuencia, sin lugar a dudas, de la arraigada tradici&#x00F3;n y de la secularizaci&#x00F3;n del pensamiento pacifista y el internacionalismo liberal en Estados Unidos desde finales del siglo XIX. A ambos lados del Atl&#x00E1;ntico desde la segunda mitad del siglo XIX el internacionalismo burgu&#x00E9;s se fue emancipando de sus or&#x00ED;genes religiosos y fue codific&#x00E1;ndose una respuesta humanista y secular a los desaf&#x00ED;os de la creciente interdependencia econ&#x00F3;mica, pol&#x00ED;tica y cultural entre los Estados. Publicistas c&#x00F3;mo el estadounidense Paul S. Reinsch o el escritor brit&#x00E1;nico Norman Angell interpretaron este proceso global como &#x201C;a result of technological innovations and drew from it the imperative to campaign for international cooperation and the promotion of peace&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-40-77">Rietzler, 2009</xref>: 44). Los nexos transatl&#x00E1;nticos se fueron intensificando desde comienzos de siglo. Tal ser&#x00ED;a el sentido de la creaci&#x00F3;n de <italic>The Rotary Club</italic> en 1905 en cuyo seno se potenciar&#x00ED;a la amistad internacional en el Atl&#x00E1;ntico en ambas direcciones.</p>
    <p>El internacionalismo en Estados Unidos &#x2013;tal como afirma Srihari Hulikal Muralidhar- cristaliz&#x00F3; al calor de una minor&#x00ED;a, conformada en buena medida por acad&#x00E9;micos y fundaciones filantr&#x00F3;picas, cuya finalidad era asegurar la influencia de Estados Unidos a escala mundial (<xref ref-type="bibr" rid="ref-16-77">Hulikal, 2016</xref>: 80). El internacionalismo liberal en Estados Unidos en modo alguno puede recluirse en el wilsonismo. La idea en s&#x00ED; misma de crear una suerte de Sociedad de Naciones estaba presente en los movimientos pacifistas europeos y americanos desde la d&#x00E9;cada de 1890 y en d&#x00E9;cadas precedentes hab&#x00ED;an surgido organizaciones que hac&#x00ED;an proselitismo del arbitraje internacional como la <italic>Soci&#x00E9;t&#x00E9; Fran&#x00E7;aise por l&#x2019;Arbitrage entre les Nations</italic> creada en 1867 y la <italic>International Arbitration and Peace Association</italic> que ver&#x00ED;a la luz en 1887. La conciencia en torno al desarrollo del derecho internacional y la paz y, en especial, el arbitraje tendr&#x00ED;a su expresi&#x00F3;n m&#x00E1;s ambiciosa y grandilocuente antes de la Gran Guerra en las Conferencias de La Haya de 1899 y de 1907. Con la aceptaci&#x00F3;n del principio de arbitraje, propuesto como obligatorio en 1907, se llevar&#x00ED;a a efecto la creaci&#x00F3;n de un Tribunal Permanente de Arbitraje en La Haya que finalmente se establecer&#x00ED;a en el Palacio de la Paz en 1913 al amparo del millonario y fil&#x00E1;ntropo Andrew Carnegie.</p>
<p>En Estados Unidos el debate sobre la organizaci&#x00F3;n de un orden internacional estaba ya presente a comienzos del siglo XX. Las numerosas asociaciones internacionalistas norteamericanas se alinear&#x00ED;an en torno a dos tendencias dominantes: la legalista y la reformista (<xref ref-type="bibr" rid="ref-48-77">Tourn&#x00E9;s, 2016</xref>: 26 y ss.; y v&#x00E9;ase asimismo <xref ref-type="bibr" rid="ref-40-77">Rietzler, 2009</xref>: 62). La primera de ellas, la legalista o legal-sancionista fue la facci&#x00F3;n, pese a su heterogeneidad, m&#x00E1;s activista del pacifismo estadounidense hasta 1918 y se pronunciar&#x00ED;a en pro de la universalizaci&#x00F3;n de los principios del sistema jur&#x00ED;dico estadounidense. Entre las asociaciones y fundaciones comprometidas con estas tesis figuran la <italic>American Society of International Law</italic> (1906), la <italic>World Peace Foundation</italic> (1909) y sobre todo la <italic>Carnegie Endowment for International Peace</italic> (1910) cuyo presidente fue hasta 1935 Elihu Root &#x2013;secretario de Guerra durante las presidencias de Mckinley y Theodore Roosevelt y luego secretario de Estado con este &#x00FA;ltimo-. Theodore Roosevelt y en especial Wiliam Taft ser&#x00ED;an, a su vez, los promotores en la creaci&#x00F3;n de la <italic>League to Enforce</italic> Peace (1915).</p>
<p>El objetivo de la Dotaci&#x00F3;n Carnegie ser&#x00ED;a &#x201C;faire progresser le r&#x00E9;glement des conflits internationaux par des voies pacifiques, en vue d&#x2019;arriver &#x00E0; une abolition, au sens juridique du terme, de la guerre (<italic>abolition of international war</italic>)&#x201D;. Ser&#x00ED;a la primera fundaci&#x00F3;n filantr&#x00F3;pica con una misi&#x00F3;n expl&#x00ED;citamente internacional y la primera en establecer oficinas fuera de Estados Unidos. La instituci&#x00F3;n, a mitad de camino entre &#x201C;corroie de transmisssion de la politique gouvernamentale, organisations productrice de savoir et groupe de pression&#x201D; se organiz&#x00F3; originariamente en tres &#x00E1;reas: la <italic>Division of Intercourse and Education,</italic> dirigida por Nicholas Murray Butler &#x2013;luego premio nobel de la paz en 1931-, era responsable de la promoci&#x00F3;n de los intercambios internacionales y la propaganda en pro de la paz; la <italic>Division of International Law</italic>, inicialmente dirigida por el jurista y fundador de la Facultad de Derecho de la Universidad de California, James Brown Scott, ten&#x00ED;a por misi&#x00F3;n la publicaci&#x00F3;n de los textos jur&#x00ED;dicos relativos al arbitraje y la organizaci&#x00F3;n de seminarios orientados al desarrollo del derecho internacional; y la <italic>Division of Economics and History</italic>, dirigida por el economista John Bates Clark, era responsable de la promoci&#x00F3;n de estudios cient&#x00ED;ficos sobre las causas de las guerras y los medios para evitarlas (<xref ref-type="bibr" rid="ref-48-77">Tourn&#x00E9;s, 2016</xref>: 26-30).</p>
<p>Su proyecci&#x00F3;n internacional en el mundo atl&#x00E1;ntico tuvo como destinatario predilecto Gran Breta&#x00F1;a, especialmente entre los c&#x00ED;rculos pol&#x00ED;ticos liberales, hacia la que se canalizar&#x00ED;an los esfuerzos por promover una federaci&#x00F3;n anglo-americana e incluso la proposici&#x00F3;n de una Liga de Paz en 1905. No obstante, los lazos transatl&#x00E1;nticos ser&#x00ED;an permeables m&#x00E1;s all&#x00E1; del mundo anglosaj&#x00F3;n como revelan los nexos y la amistad entre el rector de la Universidad de Columbia, Nicholas Murray Butler, con el arist&#x00F3;crata y diplom&#x00E1;tico franc&#x00E9;s Paul Henri d&#x2019;Estournelles, quienes tuvieron su primer encuentro en la Conferencia de La Haya de 1899. Ambos compart&#x00ED;an la convicci&#x00F3;n de que una buena gobernanza, m&#x00E1;s que el reformismo social, es la mejor garant&#x00ED;a para la paz. Este era, en definitiva, uno de los grandes anhelos de Nicholas Murray Butler, el establecimiento de las bases para el desarrollo de una &#x201C;international mind&#x201D;, la cual defin&#x00ED;a como &#x201C;that habit of thinking of foreign relations and business, and that habit of dealing with them, which regard the several nations of the civilized world as friendly and co-operating equals in aiding the progress of civilization, in developing commerce and industry and in spreading enlightenment and culture throughout the world&#x201D;. Por su lado, Paul Henri d&#x2019;Estournelles, figura muy comprometida con la <italic>Association pour la paix par le droit</italic>, crear&#x00ED;a su propia sociedad internacionalista, la <italic>Conciliation Internationale</italic> en 1905. El jurista y diplom&#x00E1;tico franc&#x00E9;s, y en ello coincid&#x00ED;a con las aspiraciones de Nicholas Murray Butler, contemplaba a Estados Unidos como un modelo pol&#x00ED;tico y social para Europa. En el seno de la <italic>Conciliation Internationale</italic> se crear&#x00ED;a una rama americana en la que participar&#x00ED;an Elihu Root y Andrew Carnegie (<xref ref-type="bibr" rid="ref-40-77">Rietzler, 2009</xref>: 46-62). En 1912 ten&#x00ED;a lugar la apertura de la oficina europea de la Dotaci&#x00F3;n Carnegie en Par&#x00ED;s bajo la direcci&#x00F3;n de Paul Henri d&#x2019;Estournelles, cuya actividad se ver&#x00ED;a en breve interferida por la Gran Guerra.</p>
<p>La segunda v&#x00ED;a dominante en el internacionalismo liberal estadounidense ser&#x00ED;a el reformismo o el wilsonismo. Como en el caso anterior se trataba de una constelaci&#x00F3;n heterog&#x00E9;nea de agrupaciones de movimientos progresistas, iglesias evang&#x00E9;licas y medios feministas, pero compart&#x00ED;an como com&#x00FA;n denominador su &#x00E9;nfasis en la dimensi&#x00F3;n moral al definir la guerra como un crimen. Su objetivo, a diferencia de los legalistas que pretend&#x00ED;an situar la abolici&#x00F3;n de la guerra en el plano del derecho, era la prohibici&#x00F3;n moral de la guerra y denunciar la amoralidad de la <italic>realpolitik</italic> europea. El reformismo canalizar&#x00ED;a su expresi&#x00F3;n pol&#x00ED;tica a trav&#x00E9;s del wilsonismo y el compromiso por establecer la Sociedad de Naciones.</p>
<p>La construcci&#x00F3;n de un orden internacional y un orden intelectual habr&#x00ED;a de fundamentarse, por tanto, sobre bases modernas, en un contexto cultural, art&#x00ED;stico y cient&#x00ED;fico de b&#x00FA;squeda de nuevos imaginarios de modernidad ante la crisis de la raz&#x00F3;n burguesa liberal decimon&#x00F3;nica. Desde Estados Unidos y ungidos por los componentes providencialistas del Destino Manifiesto, la raz&#x00F3;n cient&#x00ED;fica se erigir&#x00ED;a en un poderoso elemento discursivo legitimador y universalista de la americanizaci&#x00F3;n, ya en marcha desde finales del siglo XIX. Las fundaciones filantr&#x00F3;picas estadounidenses y, en especial, la Dotaci&#x00F3;n Carnegie y la Fundaci&#x00F3;n Rockefeller capitalizar&#x00ED;an la diplomacia filantr&#x00F3;pica cuyos efectos se dejar&#x00ED;an sentir profundamente en la cooperaci&#x00F3;n intelectual y la nueva cartograf&#x00ED;a del conocimiento y de la ciencia.</p>
    <p>Las fundaciones filantr&#x00F3;picas, las grandes fuerzas motrices del internacionalismo americano &#x2013;en palabras de Ludovic Tourn&#x00E9;s-, estar&#x00ED;an en primera l&#x00ED;nea del debate en torno al lugar de Estados Unidos en relaci&#x00F3;n con la Sociedad de Naciones y en el desarrollo de la cooperaci&#x00F3;n intelectual. La estrategia estadounidense en el &#x00E1;mbito de la cooperaci&#x00F3;n t&#x00E9;cnica fue el resultado de una estrategia conjunta de los medios internacionalistas americanos, la Administraci&#x00F3;n Federal y el Secretariado de la Sociedad de Naciones para sortear al Congreso, donde los sentimientos de oposici&#x00F3;n a la organizaci&#x00F3;n internacional segu&#x00ED;an muy presentes, y a la opini&#x00F3;n p&#x00FA;blica, en principio mayoritariamente aislacionista (<xref ref-type="bibr" rid="ref-48-77">Tourn&#x00E9;s, 2016</xref>: 109). En el curso de la d&#x00E9;cada de 1920 estas sinergias encontrar&#x00ED;an un favorable ecosistema desde la Administraci&#x00F3;n federal, particularmente impulsado por Herbert Hoover &#x2013;primero como secretario de Comercio y luego como presidente desde 1928-. El &#x201C;pol&#x00ED;tico republicano &#x2013;argumenta Jos&#x00E9; Antonio S&#x00E1;nchez Rom&#x00E1;n- cre&#x00ED;a que la soluci&#x00F3;n a los problemas pol&#x00ED;ticos internacionales pasaba por confiar su administraci&#x00F3;n a los expertos. La suya era una mirada tecnocr&#x00E1;tica, en la que el enorme poder econ&#x00F3;mico de Estados Unidos servir&#x00ED;a para estabilizar las relaciones internacionales. El capitalismo estadounidense, al tiempo que se expand&#x00ED;a, civilizar&#x00ED;a el mundo&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-44-77">S&#x00E1;nchez Rom&#x00E1;n, 2023</xref>: 5-6 y 19-20).</p>
<p>En el caso de la Dotaci&#x00F3;n Carnegie su presidente Elihu Root orient&#x00F3; la hoja de ruta hacia el establecimiento del derecho internacional y proseguir el camino iniciado en La Haya en 1899 y 1907, la incardinaci&#x00F3;n a Estados Unidos en el sistema de seguridad colectiva y la promoci&#x00F3;n de la reforma del Pacto de la Sociedad de Naciones. El derecho internacional se situaba en la estrategia de la Dotaci&#x00F3;n Carnegie en el epicentro de los estudios internacionales, pero en intenso di&#x00E1;logo e intercambio con otras disciplinas como la historia. Desde sus inicios la Dotaci&#x00F3;n Carnegie se comprometi&#x00F3; con:</p>
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<p>(&#x2026;) la construction d&#x2019;un droit sur bases scientifiques, et notamment sur des enqu&#x00EA;tes de terrain permettant de donner des bases s&#x00FB;res &#x00E0; l&#x2019;arbitrage en case de litige entre deux ou plusieurs pays. Le recours &#x00E0; l&#x2019;expertise scientifique constitue donc d&#x2019;embl&#x00E9;e l&#x2019;un des piliers de la d&#x00E9;marche l&#x00E9;galiste de la Carnegie. Alors que la sensibilit&#x00E9; wilsonienne cherche &#x00E0; appuyer la paix sur un compromis de nature politique, le courant l&#x00E9;galiste veut l&#x2019;appuyer sur un r&#x00E8;gle qui ser&#x00E1; d&#x2019;autant plus intangible qu&#x2019;elle aura &#x00E9;t&#x00E9; &#x00E9;dict&#x00E9;e sur la base d&#x2019;une recherche de la v&#x00E9;rit&#x00E9; permise, selon les promoteurs, par le travail scientifique (<xref ref-type="bibr" rid="ref-48-77">Tourn&#x00E9;s, 2016</xref>: 70).</p>
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<p>A estas premisas obedecer&#x00ED;a la iniciativa asumida por John Bates Clark con la creaci&#x00F3;n en 1911 de comit&#x00E9;s de universitarios, pol&#x00ED;ticos y publicistas de once pa&#x00ED;ses para llevar a cabo una investigaci&#x00F3;n colectiva sobre las causas de las guerras desde 1815 y, asimismo, la puesta en escena de una propuesta realizada a James T. Shotwell para dirigir una <italic>Historia econ&#x00F3;mica y social de la guerra mundial</italic>, uno de los grandes proyectos filantr&#x00F3;picos de los veinte. Un trabajo en s&#x00ED; mismo no muy distinto del que ya hab&#x00ED;a coordinado James T. Shotwell en el <italic>Inquiry</italic>.</p>
<p>Hasta el estallido de la crisis econ&#x00F3;mica de 1929 el enorme poder econ&#x00F3;mico de Estados Unidos y el aparente &#x00E9;xito de su sociedad convencer&#x00ED;an a muchos europeos de las virtudes sociales de su modelo. Dos elementos principales alimentar&#x00ED;an las interacciones culturales interatl&#x00E1;nticas: de un lado, el poder gravitatorio de la econom&#x00ED;a norteamericana, que acabar&#x00ED;a por seducir la imaginaci&#x00F3;n y los mercados europeos; y, de otro, el proceso de americanizaci&#x00F3;n, contemplado no s&#x00F3;lo como proceso de modernizaci&#x00F3;n de la estructura productiva de los europeos sino tambi&#x00E9;n como penetraci&#x00F3;n cultural. La cultura de masas americana parec&#x00ED;a a ojos de los europeos como democr&#x00E1;tica y progresista. En este horizonte de fondo Estados Unidos atesorar&#x00ED;a una reputaci&#x00F3;n de autoridad moral que el Departamento de Estado tratar&#x00ED;a de aprovechar para promover la pol&#x00ED;tica exterior y los intereses de Estados Unidos.</p>
<p>La Fundaci&#x00F3;n Rockefeller ser&#x00ED;a el otro gran protagonista de la diplomacia filantr&#x00F3;pica en la cooperaci&#x00F3;n t&#x00E9;cnica en la Sociedad de Naciones y en la cooperaci&#x00F3;n intelectual. Era una estrategia que pretend&#x00ED;a evadir las suspicacias enraizadas en las tradiciones y la cultura internacional norteamericana en torno el debate sobre la implicaci&#x00F3;n formal de Estados Unidos en la seguridad colectiva. Sus representantes, de igual modo que los de la Dotaci&#x00F3;n Carnegie, anhelaban:</p>
<disp-quote>
<p>(&#x2026;) incardiner une nouvelle &#x00E9;lite cosmopolite destin&#x00E9;e &#x00E0; prendre la sucession de la vieille aristocratie europ&#x00E9;enne pour g&#x00E9;re les affaires mondiales; mais contrairement &#x00E0; sa devanci&#x00E8;re, la nouvelle &#x00E9;lite n&#x2019;aura pas pour objectif le retour vers la pass&#x00E9; d&#x2019;Ancien r&#x00E9;gime mais la modernisation ainsi que l&#x2019;universalisation des pr&#x00ED;ncipes de la d&#x00E9;mocratie lib&#x00E9;ral, dont la diffusion ser&#x00E1; favoris&#x00E9; par les nouveaux moyen de communication, lesquels permettront &#x00E9;galmente l&#x2019;apparition d&#x2019;un &#x00E9;tat d&#x2019;esprit mundial (<xref ref-type="bibr" rid="ref-48-77">Tourn&#x00E9;s, 2016</xref>: 113).</p>
</disp-quote>
<p>A partir de 1922 la Fundaci&#x00F3;n se lanzar&#x00ED;a bajo el impulso de Raymond Fosdick al estrechamiento de lazos entre el internacionalismo americano y la Sociedad de Naciones, los cuales se intensificar&#x00ED;an en el curso de la d&#x00E9;cada de los treinta en el &#x00E1;mbito de la econom&#x00ED;a y los estudios internacionales. Raymond Fosdick, un wilsoniano ortodoxo, hab&#x00ED;a sido miembro de la delegaci&#x00F3;n estadounidense en la Conferencia de Paz de Par&#x00ED;s y nombrado por Wilson subsecretario general de la Sociedad de Naciones junto a Jean Monnet, cargo que abandonar&#x00ED;a en enero de 1920. Fue uno de los arquitectos de la Fundaci&#x00F3;n Rockefeller, cuya presidencia asumi&#x00F3; en 1936. Raymon Fosdick era un convencido reformista social que mostr&#x00F3; desde bien temprano su vocaci&#x00F3;n internacionalista. Esperaba que Estados Unidos participara en la Sociedad de Naciones con el fin de garantizar su viabilidad y evitar que deviniese en un instrumento del imperialismo franc&#x00E9;s o brit&#x00E1;nico.</p>
<p>En el marco de este discurso y de ese imaginario de modernidad elitista, cient&#x00ED;fico y universalista cobrar&#x00ED;an una importancia capital las ciencias sociales. En Estados Unidos la creciente influencia de las fundaciones filantr&#x00F3;picas en el &#x00E1;mbito del conocimiento estuvo directamente vinculada a las transformaciones de las universidades estadounidenses, en las que las ciencias sociales se hab&#x00ED;an desarrollado con rapidez y se hab&#x00ED;an creado departamentos especializados diferenciados de los de humanidades. La interdependencia y las redes establecidas entre las entidades filantr&#x00F3;picas y las universidades se trasladaban al &#x00E1;mbito de sus estructuras organizacionales, pues las universidades se hab&#x00ED;an ido erigiendo en interlocutores privilegiados y destinatarios predilectos de sus inversiones. Estas reformas en el mundo universitario ilustraban la ambici&#x00F3;n del mundo filantr&#x00F3;pico de participar con las universidades en &#x201C;la production du savoir et &#x00E0; l&#x2019;organisation de la recherche scientifique&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-47-77">Tourn&#x00E9;s, 2013</xref>: 213)<xref ref-type="fn" rid="fn4"><sup>4</sup></xref>.</p>
<p>La proyecci&#x00F3;n y la incidencia de las plataformas filantr&#x00F3;picas sobre el conocimiento y, en particular, en el desarrollo de las ciencias sociales al otro lado del Atl&#x00E1;ntico ser&#x00ED;an crecientes desde la d&#x00E9;cada de 1920 y a este respecto el contraste en el modo de producci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica a un lado y otro del Atl&#x00E1;ntico, en especial en la Europa continental era sumamente ilustrativo. El director ejecutivo del <italic>Laura Spelman Rockefeller Memorial</italic>, Beardsley Ruml desempe&#x00F1;&#x00F3; un papel capital en el giro hacia el inter&#x00E9;s por las ciencias sociales a trav&#x00E9;s de la mencionada entidad dentro de la galaxia filantr&#x00F3;pica Rockefeller desde 1922. En el informe que elabor&#x00F3; en 1923 explicitaba su confianza en que la mejor ruta para avanzar hacia el bienestar humano era a trav&#x00E9;s de la investigaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica. Desde an&#x00E1;logas preocupaciones a las de Raymond Fosdyk, su diagn&#x00F3;stico sobre la producci&#x00F3;n de conocimiento en las universidades estadounidenses confirmaba su convencimiento acerca de la necesidad de superar las aproximaciones convencionales al conocimiento en las ciencias sociales para promover una investigaci&#x00F3;n m&#x00E1;s emp&#x00ED;rica y objetiva (<xref ref-type="bibr" rid="ref-12-77">Fisher, 1983</xref>: 210-212).</p>
<p>Con la reorganizaci&#x00F3;n de la Fundaci&#x00F3;n Rockefeller en 1929 y la nueva estrategia para la promoci&#x00F3;n de la investigaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica la absorci&#x00F3;n del <italic>Laura Spelman Rockefeller Memorial</italic> dar&#x00ED;a lugar a la creaci&#x00F3;n de dos divisiones: la <italic>Social Science Division</italic> y la <italic>Humanities Division</italic>. La pol&#x00ED;tica de la Fundaci&#x00F3;n, en este sentido, conceb&#x00ED;a desde un prisma hol&#x00ED;stico las ciencias sociales y las ciencias biol&#x00F3;gicas y m&#x00E9;dicas. Una estrategia en el mundo acad&#x00E9;mico y de la producci&#x00F3;n de conocimiento que modificar&#x00ED;a la cartograf&#x00ED;a de las ciencias sociales en el curso de los a&#x00F1;os treinta, promoviendo en la mayor parte de la investigaci&#x00F3;n realizada en ciencias sociales la puesta en escena de un m&#x00E9;todo de trabajo inspirado en las ciencias exactas, es decir, en un m&#x00E9;todo de an&#x00E1;lisis basado en la cuantificaci&#x00F3;n y el uso sistematizado de estad&#x00ED;sticas (<xref ref-type="bibr" rid="ref-47-77">Tourn&#x00E9;s, 2013</xref>: 214 y 224-225).</p>
<p>En el curso de la d&#x00E9;cada de 1930 y bajo la larga sombra de la Gran Depresi&#x00F3;n Estados Unidos se interesar&#x00ED;a por la actividad de investigaci&#x00F3;n realizada desde la organizaci&#x00F3;n econ&#x00F3;mica y financiera creada en la Sociedad de Naciones en 1927. La Fundaci&#x00F3;n Rockefeller se implicar&#x00ED;a activamente en el apoyo de la organizaci&#x00F3;n econ&#x00F3;mica y financiera, especialmente en su servicio de investigaci&#x00F3;n econ&#x00F3;mica. Ser&#x00ED;a una arista m&#x00E1;s de un proyecto m&#x00E1;s amplio desarrollado desde la Fundaci&#x00F3;n consistente en la financiaci&#x00F3;n de institutos de estudios sobre la coyuntura econ&#x00F3;mica por todo el mundo. En los a&#x00F1;os veinte el <italic>Laura Spelman Rockefeller Memorial</italic> ya hab&#x00ED;a lanzado un ambicioso proyecto para el desarrollo de expertos en econom&#x00ED;a a escala internacional financiando diferentes instituciones en pa&#x00ED;ses clave con el fin de crear una red mundial de especialistas y estudiosos de los problemas contempor&#x00E1;neos, en especial el legado de la Gran Guerra. En los a&#x00F1;os treinta la implicaci&#x00F3;n de la Fundaci&#x00F3;n Rockefeller en la promoci&#x00F3;n del estudio cient&#x00ED;fico de los problemas econ&#x00F3;micos se intensificar&#x00ED;a al amparo de los objetivos pol&#x00ED;ticos y econ&#x00F3;micos del <italic>New Deal</italic>.</p>
    <p>Las pol&#x00ED;ticas y estrategias enfocadas a generar una suerte de gobernanza mundial de expertos tambi&#x00E9;n alcanzar&#x00ED;an a un &#x00E1;mbito de estudio a&#x00FA;n lejano al estado de formalizaci&#x00F3;n disciplinar de la econom&#x00ED;a como es el de los estudios internacionales. En este tiempo gestacional, fundamental en la genealog&#x00ED;a del estudio cient&#x00ED;fico de las relaciones internacionales del periodo de entreguerras, las fundaciones filantr&#x00F3;picas en su compromiso por la paz tras la Gran Guerra promocionar&#x00ED;an transnacionalmente, en opini&#x00F3;n de Srihari Hulikal Muralidhar, la investigaci&#x00F3;n en torno a las relaciones internacionales, el intercambio de acad&#x00E9;micos y la educaci&#x00F3;n de la opini&#x00F3;n p&#x00FA;blica internacional. Las fundaciones operar&#x00ED;an en estos a&#x00F1;os sobre una serie de convicciones: la viabilidad del estudio cient&#x00ED;fico de las relaciones internacionales, el convencimiento de que la objetividad del trabajo de los expertos fomentar&#x00ED;a el bienestar global, el axioma en virtud del cual el conocimiento cient&#x00ED;fico favorecer&#x00ED;a la pol&#x00ED;tica racional y, por &#x00FA;ltimo, y en consecuencia, la evitaci&#x00F3;n de las pol&#x00ED;ticas basadas exclusivamente en el inter&#x00E9;s nacional (<xref ref-type="bibr" rid="ref-16-77">Hulikal, 2016</xref>: 78-79). Un horizonte epist&#x00E9;mico en gestaci&#x00F3;n y cuyos or&#x00ED;genes ilustran el protagonismo del mundo anglosaj&#x00F3;n, especialmente de Estados Unidos, y en torno al que ha ido surgiendo en las dos &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas un apasionante debate en torno a los mitos en el relato fundacional de la teor&#x00ED;a de las relaciones internacionales y el poco conocido y transcendental papel de la Conferencia Internacional de Estudios Internacionales<xref ref-type="fn" rid="fn5"><sup>5</sup></xref>. El epicentro de la Conferencia de Paz de Par&#x00ED;s y la genealog&#x00ED;a de los estudios internacionales desde las sinergias del mundo anglosaj&#x00F3;n atesorar&#x00E1; la atenci&#x00F3;n del presente estudio.</p>
</sec>
<sec sec-type="sec-2-77">
<title>La <italic>pax anglosaxonica</italic> y las bases del nuevo orden intelectual en la genealog&#x00ED;a de los estudios internacionales en la posguerra mundial</title>
<p>El ascendiente anglosaj&#x00F3;n en la concepci&#x00F3;n y el desarrollo de la sociedad internacional en aquel contexto hist&#x00F3;rico se dejar&#x00ED;a sentir en el origen y la consolidaci&#x00F3;n de las relaciones internacionales como nueva disciplina cient&#x00ED;fica. En <xref ref-type="bibr" rid="ref-15-77">1919 D.P. Heatley</xref> advert&#x00ED;a en su obra <italic>Diplomacy and the Study of International Relations</italic> de la inquietud suscitada entre ciertos c&#x00ED;rculos acad&#x00E9;micos y pol&#x00ED;ticos por comprender y actuar sobre una realidad internacional en transformaci&#x00F3;n. La emergencia de nuevos fen&#x00F3;menos sociales hab&#x00ED;a de llevar consigo necesariamente la creaci&#x00F3;n de in&#x00E9;ditos instrumentos y m&#x00E9;todos de an&#x00E1;lisis (confr&#x00F3;ntese <xref ref-type="bibr" rid="ref-34-77">Palomares, 1990</xref>: 19). Aquel panorama acad&#x00E9;mico fue, en palabras de T.L. Knutsen, un &#x201C;fen&#x00F3;meno atl&#x00E1;ntico&#x201D; incubado en el seno de los ideales ilustrados de la tradici&#x00F3;n atl&#x00E1;ntica e impulsado por el esp&#x00ED;ritu wilsoniano a la luz del cual se emprendi&#x00F3; la construcci&#x00F3;n de la paz tras la Guerra del Catorce (<xref ref-type="bibr" rid="ref-21-77">1997</xref>: 211 y 214-215). La nueva disciplina canalizaba desde el &#x00E1;mbito acad&#x00E9;mico el compromiso por evitar el drama de una nueva contienda y la construcci&#x00F3;n de un marco de convivencia internacional que garantizase la paz a partir de los cimientos ideol&#x00F3;gicos del internacionalismo liberal. Para un testigo directo de aquellos acontecimientos como Edward Hallet Carr, desde sus planteamientos ut&#x00F3;picos la naciente disciplina pretend&#x00ED;a dar respuestas a ciertas necesidades sociales. El mismo &#x201C;deseo de curar la enfermedad del cuerpo pol&#x00ED;tico&#x201D; inspir&#x00F3; e impuls&#x00F3; a la ciencia pol&#x00ED;tica (<xref ref-type="bibr" rid="ref-9-77">1964</xref>: 3).</p>
    <p>Las ra&#x00ED;ces anglosajonas, y m&#x00E1;s expl&#x00ED;citamente americanas, de la nueva disciplina se explican, a su vez, por el menor arraigo de la historia y el derecho en el estudio de la realidad internacional y la emergencia de la ciencia pol&#x00ED;tica que ya hab&#x00ED;a alcanzado cierta autonom&#x00ED;a universitaria y que estar&#x00ED;a estrechamente vinculada al mundo de la pol&#x00ED;tica. El papel hegem&#x00F3;nico que la ciencia pol&#x00ED;tica asumi&#x00F3; en las universidades norteamericanas determinar&#x00ED;a, en opini&#x00F3;n de Celestino del Arenal, no s&#x00F3;lo la forma en c&#x00F3;mo los especialistas norteamericanos orientar&#x00ED;an las relaciones internacionales, sino tambi&#x00E9;n la propia evoluci&#x00F3;n de la disciplina, participando fielmente en los avatares te&#x00F3;rico-metodol&#x00F3;gicos de la ciencia pol&#x00ED;tica (<xref ref-type="bibr" rid="ref-3-77">Arenal, 1987</xref>: 52-53). Un liderazgo cultural estimulado e impulsado, obviamente, por el lugar central que habr&#x00ED;a de ocupar Estados Unidos en las relaciones internacionales en el curso del siglo.</p>
<p>Las relaciones internacionales alumbraban una disciplina en formaci&#x00F3;n y no es casual, por tanto, que uno de los aspectos centrales del debate acad&#x00E9;mico girase en torno a su configuraci&#x00F3;n como &#x00E1;mbito de conocimiento nuevo y propio o la pervivencia de un espacio interdisciplinar y de concurrencia donde el derecho internacional, junto a otras disciplinas como la historia, la geograf&#x00ED;a y la geopol&#x00ED;tica o la econom&#x00ED;a, ejerc&#x00ED;a un destacado protagonismo.</p>
<p>El efecto de la Gran Guerra y el horizonte de la Conferencia de Paz a la hora de alumbrar el nuevo sistema internacional tendr&#x00ED;a obvios efectos sobre la actitud y las iniciativas epist&#x00E9;micas de los beligerantes, organizando -como oportunamente argumenta Antonio Ni&#x00F1;o- &#x201C;grupos de expertos encargados de preparar los dossieres de las negociaciones&#x201D;. En estos &#x201C;grupos se encontraron diplom&#x00E1;ticos, responsables pol&#x00ED;ticos e historiadores&#x201D;.</p>
<p>En el mundo anglosaj&#x00F3;n, en Estados Unidos ya hemos mencionado la profunda incidencia del <italic>Inquiry</italic> creado en septiembre de 1917, entre cuyos expertos figuraban Walter P. Lippman, James Brown Scott, James T. Shotwell o Isaia Bowman. Una iniciativa que se ver&#x00ED;a acompa&#x00F1;ada en 1919 del establecimiento de la <italic>Hoover Library</italic> que se erigir&#x00ED;a en un importante centro de documentaci&#x00F3;n sobre la historia reciente. En Gran Breta&#x00F1;a, entre tanto, en febrero de 1918 ver&#x00ED;a la luz el <italic>Political Intelligence Department</italic> en el <italic>Foreign Office</italic>, cuyas atribuciones no ser&#x00ED;an muy distantes a las del <italic>Inquiry</italic> y entre cuyos expertos sobresal&#x00ED;an el economista John Mayard Keynes, el diplom&#x00E1;tico e historiador Edward Hallet Carr, el historiador Arnold J. Toynbee o los internacionalistas liberales Alfred Zimmern, Philipe Noel-Baker o Charles Webster. En no pocos casos acabar&#x00ED;an siendo parte de la Delegaci&#x00F3;n brit&#x00E1;nica en Par&#x00ED;s. Las autoridades francesas, en su caso, se dotaron en febrero de 1917 del <italic>Comit&#x00E9; d&#x2019;&#x00C9;tudes &#x00E0; la Conference de la Paix</italic>, del cual formaba parte el historiador Pierre Renouvin. Para la ocasi&#x00F3;n se hab&#x00ED;a creado aquel mismo a&#x00F1;o la <italic>Biblioth&#x00E8;que et Mus&#x00E9;e de la Guerre</italic>, consagrada a la misi&#x00F3;n de reunir la documentaci&#x00F3;n y preparar los informes para los servicios del Estado&#x201D;. Estas entidades actuaron como los primeros <italic>Think tanks</italic> &#x201C;encargados de preparar las decisiones sobre cuestiones internacionales, y de ellos salieron los especialistas que organizaron, poco despu&#x00E9;s, el estudio acad&#x00E9;mico de esos temas&#x201D;. La creaci&#x00F3;n de una disciplina dedicada a las relaciones internacionales se debe entender:</p>
<disp-quote>
<p>(&#x2026;) por lo tanto, en el marco de una pr&#x00E1;ctica de apoyo a la toma de decisiones que asoci&#x00F3; de forma institucional a los expertos universitarios con quienes ten&#x00ED;an responsabilidades diplom&#x00E1;ticas. La conexi&#x00F3;n que se produjo entonces entre el saber acad&#x00E9;mico y las necesidades de la administraci&#x00F3;n cambio el rol social de aquellos historiadores y polit&#x00F3;logos, impuls&#x00E1;ndoles a participar en el debate p&#x00FA;blico sobre la forma de organizar la convivencia internacional (<xref ref-type="bibr" rid="ref-32-77">Ni&#x00F1;o, 2022</xref>: 9-10).</p>
</disp-quote>
<p>Una consecuencia directa de esta movilizaci&#x00F3;n intelectual provocada por la Gran Guerra y las necesidades de la construcci&#x00F3;n de la paz, as&#x00ED; como de la justificaci&#x00F3;n y legitimaci&#x00F3;n de las tesis defendidas por los diferentes Estados fue la publicaci&#x00F3;n de acervos documentales que, en no pocos casos, tuvieron como incentivo los libros elaborados por los beligerantes aportando pruebas documentales que ampararan la legitimidad y la justicia de sus posiciones. As&#x00ED; trascender&#x00ED;a, por ejemplo, al calor de la pol&#x00E9;mica sobre las responsabilidades de la guerra y las posiciones pol&#x00ED;ticas respecto a los tratados de paz y sus cl&#x00E1;usulas. En Alemania ser&#x00ED;a el Ministerio de Asuntos Exteriores el n&#x00FA;cleo desde el que se investigar&#x00ED;an las responsabilidades de guerra publicando los 40 vol&#x00FA;menes de <italic>Die grosse Politik der Europa&#x00EF;schen kabinette 1871-1914</italic>. La respuesta brit&#x00E1;nica y francesa cristalizar&#x00ED;a en las publicaciones de documentos diplom&#x00E1;ticos, encomendada en el caso brit&#x00E1;nico a eminentes historiadores, como G.P. Goosch y H. Temperly, y en el franc&#x00E9;s a Pierre Renouvin bajo cuya direcci&#x00F3;n se publicaron los <italic>Documents Diplomatiques sur l&#x2019;origine de la Gran Guerre</italic>. En Estados Unidos, sin embargo, la publicaci&#x00F3;n de documentos diplom&#x00E1;ticos era ya una pr&#x00E1;ctica consolidada desde 1861 con la Administraci&#x00F3;n de Abraham Lincoln y cuyas series se publicar&#x00ED;an en la colecci&#x00F3;n <italic>Foreign Relations of the United States</italic> (FRUS) (<xref ref-type="bibr" rid="ref-32-77">Ni&#x00F1;o, 2022</xref>: 10-13).</p>
<p>Entre las fechas m&#x00ED;ticas en el nacimiento de la disciplina de las relaciones internacionales mencionadas por la historiograf&#x00ED;a cl&#x00E1;sica, Michael Riemens, recupera la del 30 de mayo de 1919. Aquel d&#x00ED;a ten&#x00ED;a lugar la reuni&#x00F3;n de veintiocho expertos y t&#x00E9;cnicos miembros de la delegaci&#x00F3;n brit&#x00E1;nica y sus colegas estadounidenses en el hotel <italic>Majestic</italic> en Par&#x00ED;s. El encuentro en s&#x00ED; mismo fue un inequ&#x00ED;voco s&#x00ED;ntoma de la sinton&#x00ED;a y de las conexiones a ambas orillas del Atl&#x00E1;ntico entre acad&#x00E9;micos y pol&#x00ED;ticos anglosajones. Curtis, uno de los miembros m&#x00E1;s activos del movimiento de los imperialistas brit&#x00E1;nicos desde <italic>The Round Table</italic><xref ref-type="fn" rid="fn6"><sup>6</sup></xref> creada en 1909, sugiri&#x00F3; que tras la Conferencia de Paz aquella cooperaci&#x00F3;n informal se formalizase. Una nueva reuni&#x00F3;n se celebrar&#x00ED;a entre ambas delegaciones entre los d&#x00ED;as 7 y 9 de junio de 1919, entre cuyos temas se discuti&#x00F3; la creaci&#x00F3;n de un &#x201C;Institute of International Affairs&#x201D; y se lanz&#x00F3; un primer proyecto de investigaci&#x00F3;n sobre la Conferencia de Paz de Par&#x00ED;s. Aquellas primeras iniciativas y discusiones cristalizaban la idea de Curtis de que los &#x201C;experts would establish an institute for research in international affairs, one branch in the UK and one in the US, where prominent scientists, politicians, bankers, industrialists, opinion leaders and officials would meet in person to discuss contemporary affairs in an objective and scientific way&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-39-77">Riemens, 2011</xref>: 913-914).</p>
<p>Estas pasarelas se recorr&#x00ED;an con el horizonte de fondo de los debates y el asociacionismo en torno al proyecto de la futura organizaci&#x00F3;n internacional en el Atl&#x00E1;ntico anglosaj&#x00F3;n, de la <italic>League of Nations Society</italic> en Gran Breta&#x00F1;a -creada a comienzos de 1915 y en cuya membres&#x00ED;a militaban internacionalistas liberales como Leonard Woolf, Henry Noel Brailsford, John A. Hobson o H.G. Wells- y de la <italic>League to Enforce Peace</italic> en Estados Unidos creada en el verano de aquel mismo a&#x00F1;o bajo la presidencia de expresidente William Howard Taft y entre cuyos promotores figuraba Elihu Root. Ambos grupos de presi&#x00F3;n influir&#x00ED;an en las agendas gubernamentales y en los contactos al m&#x00E1;s alto nivel entablados en 1918, a partir de las iniciativas del subsecretario del <italic>Foreign Office</italic>, Robert Cecil, y del asesor de Woodrow Wilson, el coronel Edward M. House, con el fin de aproximar posturas respecto a la futura Sociedad de Naciones. No fue posible el acuerdo sobre el nuevo organismo internacional, pero aquellos contactos pol&#x00ED;ticos e intelectuales roturaban un espacio de entendimiento com&#x00FA;n de cara a la paz y el mundo de posguerra por construir (<xref ref-type="bibr" rid="ref-26-77">Manson, 2007</xref>: 4-6).</p>
<p>En Estados Unidos ya hemos hecho menci&#x00F3;n al fuerte arraigo del internacionalismo liberal y la extraordinaria relevancia de las entidades filantr&#x00F3;picas en el desarrollo de los estudios internacionales y su proyecci&#x00F3;n exterior en el &#x00E1;mbito de la cooperaci&#x00F3;n intelectual. En 1920 tendr&#x00ED;a lugar un primer intento fallido por cristalizar la creaci&#x00F3;n de un instituto especializado, el <italic>American Institute of International Affairs</italic>. Mejor fortuna correr&#x00ED;a El <italic>Council on Foreign Relations</italic>, fundado en Nueva York en 1921 y del que emanar&#x00ED;a la prestigiosa revista <italic>Foreign Affairs</italic>, cuyo primer n&#x00FA;mero se editar&#x00ED;a el 15 de septiembre de 1922. Centrado eminentemente en la pol&#x00ED;tica exterior estadounidense entre sus empresas editoriales de mayor calado tendr&#x00ED;an especial incidencia los anuarios: <italic>Annual Survey of American Foreign Relations</italic> y <italic>A Political Handbook of the World</italic>. El objetivo de la nueva instituci&#x00F3;n ser&#x00ED;a &#x201C;to develop, by scientific and impartial study, a better understanding of international problems and an intelligent American foreign policy&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-39-77">Riemens, 2011</xref>: 914-915). Nueva York era tambi&#x00E9;n la sede desde su creaci&#x00F3;n en 1918 de la <italic>Foreign Policy Association</italic>, no tan elitista como ser&#x00ED;a el <italic>Council on Foreign Relations</italic> y con mayor vocaci&#x00F3;n por llegar a un p&#x00FA;blico de masas.</p>
<p>Tras la Gran Guerra los avances y la institucionalizaci&#x00F3;n de los estudios internacionales fueron muy fecundos. En 1919 la <italic>Georgetown University</italic> implant&#x00F3; el <italic>Edmund A. Walsh School of Foreign Service</italic>. En 1928 Wright y Hans J. Morgenthau fundaron el <italic>Committee on International Relations</italic> en la <italic>University of Chicago</italic>. En la d&#x00E9;cada de 1930 cristalizar&#x00ED;an otras iniciativas como la fundaci&#x00F3;n de la <italic>School of Public and International Affairs</italic> en la <italic>Princeton University</italic>, la <italic>Fletcher School of Law and Diplomacy</italic> en <italic>Tufts University</italic> y el <italic>Yeal Institute of International Studies</italic> (<xref ref-type="bibr" rid="ref-42-77">Rodr&#x00ED;guez Manzano, 2020</xref>).</p>
<p>En el &#x00E1;mbito universitario la influencia de la Dotaci&#x00F3;n Carnegie y de la Fundaci&#x00F3;n Rockefeller fue de gran relevancia en el desarrollo de los estudios internacionales. Las fundaciones estadounidenses, afirma Ludovic Tourn&#x00E9;s, jugaron un papel central en la financiaci&#x00F3;n desde comienzos de la d&#x00E9;cada de 1920 de numerosas instituciones dedicadas al an&#x00E1;lisis de las relaciones internacionales. Estas fundaciones consideraban que:</p>
<disp-quote>
<p>(&#x2026;) la connaissance des m&#x00E9;canismes des relations internationales est un moyen d&#x2019;arriver &#x00E0; une organisation rationnelle de la soci&#x00E9;t&#x00E9; mondiales en confiant le pilotage &#x2018;a un petit groupe d&#x2019;experts qui, gr&#x00E2;ce &#x00E0; la science, doivent pouvoir surmonter &#x201C;l&#x2019;impr&#x00E9;visibiit&#x00E9; de la diplomatie traditionnelle&#x201D; (&#x2026;) Fond&#x00E9; sur l&#x2019;exactitude des faits et non la volatilit&#x00E9; des opinions, la science leur apparait comme intrins&#x00E8;quement apolitique; elle est donc g&#x00E9;n&#x00E9;ratrice de paix, l&#x2019;analyse objective des probl&#x00E8;mes permettant de r&#x00E9;concilier les int&#x00E9;r&#x00EA;ts divergentes autor de conclusions incontestables. L&#x2019;&#x00E9;tude des relations internationales doit donc permettre de fonder une nouvelle diplomatie (<xref ref-type="bibr" rid="ref-48-77">Tourn&#x00E9;s, 2016</xref>: 292-293)<xref ref-type="fn" rid="fn7"><sup>7</sup></xref>.</p>
</disp-quote>
<p>Sobre esta base ambas entidades filantr&#x00F3;picas trataron de promover el estudio cient&#x00ED;fico de las relaciones internacionales. Uno de sus m&#x00E1;s activos promotores, tal como mencion&#x00E1;bamos con anterioridad, el canadiense James T. Shotwell, director de la <italic>Division of Economic and History</italic> en la Dotaci&#x00F3;n Carnegie desde 1923 reemplazando a Jonh Bates Clark, devino de medievalista a experto en relaciones internacionales y contribuy&#x00F3; a introducir el estudio de las relaciones internacionales en la Universidad de Columbia donde ejerc&#x00ED;a su magisterio como historiador. Fue, asimismo, el responsable del desarrollo de las redes filantr&#x00F3;picas en Europa, adem&#x00E1;s de la magna empresa que abord&#x00F3; dirigiendo y pilotando sobre el terreno los 152 vol&#x00FA;menes de la <italic>Historia econ&#x00F3;mica y social de la guerra mundial</italic>. Una obra que ilustrar&#x00ED;a con nitidez su perfil entre los <italic>progressive historians</italic> &#x2013;la <italic>New History</italic> en Estados Unidos- y su compromiso con una concepci&#x00F3;n de la historiograf&#x00ED;a como herramienta de cambio social. Un proyecto coral que se concibi&#x00F3; y ejecut&#x00F3; como un vasto &#x201C;interdisciplinary Project that encompassed economics, politics, ethics, statistics, geography and the physical sciences&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-40-77">Rietzler, 2009</xref>: 142-143).</p>
<p>La Dotaci&#x00F3;n Carnegie facilit&#x00F3; el establecimiento en 1919 de una red de clubs de relaciones internacionales en cooperaci&#x00F3;n con el <italic>Institut of International Education</italic>, la cual hab&#x00ED;a sido creada por la propia fundaci&#x00F3;n en 1919 a iniciativa de Elihu Root y de Nicholas Murray Butler con el fin de fomentar el intercambio intelectual entre los pa&#x00ED;ses y contrarrestar las tendencias aislacionistas en Estados Unidos. El <italic>Institut of International Education</italic> apoy&#x00F3; los programas de intercambio entre los universitarios estadounidenses y favoreci&#x00F3; el desarrollo de la ense&#x00F1;anza sobre las cuestiones internacionales, ya que hasta ese momento los curr&#x00ED;cula de historia y de derecho estaban exclusivamente centrados en Estados Unidos. El crecimiento del n&#x00FA;mero de clubs de relaciones internacionales es sintom&#x00E1;tico del afianzamiento del inter&#x00E9;s por los estudios internacionales en el mundo acad&#x00E9;mico, pasando de 79 en 1923 a 1.316 en 1940 (<xref ref-type="bibr" rid="ref-40-77">Rietzler, 2009</xref>: 83-85).</p>
    <p>La Dotaci&#x00F3;n Carnegie y John D. Rockefeller Jr. financiar&#x00ED;an tambi&#x00E9;n una iniciativa que tendr&#x00ED;a una notoria influencia en Estados Unidos y en el extranjero. En 1921 comenzar&#x00ED;a la academia de verano del <italic>Institute of Politics</italic> en Williamstown &#x2013;Massachusetts- reclutando entre sus docentes a expertos que hab&#x00ED;an participado en la preparaci&#x00F3;n de la Conferencia de Paz como Archibald Cary Coolidge &#x2013;del <italic>Council on Foreign Relations</italic>-, el experto en historia, ciencia pol&#x00ED;tica y derecho James Brown Scott, el diplom&#x00E1;tico, empresario y abogado Owen Young &#x2013;vinculado a la Fundaci&#x00F3;n Rockefeller- o el periodista y analista pol&#x00ED;tico Walter Lippmann. Los ciclos de conferencias estaban dirigidos no s&#x00F3;lo a acad&#x00E9;micos y hombres de negocios, sino tambi&#x00E9;n a periodistas, diplom&#x00E1;ticos y miembros de las fuerzas armadas. Aquel Instituto devendr&#x00ED;a en el curso de la d&#x00E9;cada en un simb&#x00F3;lico transatl&#x00E1;ntico en el que se citar&#x00ED;an importantes internacionalistas europeos &#x2013;Paul Mantoux, William Rappard, el conde Carlo Sforza, Nicolas Politis o Arnold J. Toynbee, entre otros- (<xref ref-type="bibr" rid="ref-40-77">Rietzler, 2009</xref>: 142-143).</p>
<p>El liderazgo internacional de Gran Breta&#x00F1;a, en visible declive en el ciclo de guerras mundiales, no s&#x00F3;lo fructific&#x00F3; en la construcci&#x00F3;n de la paz, especialmente tras la Guerra del Catorce, sino en sus iniciativas culturales para comprender y actuar sobre la realidad internacional. Si bien la conformaci&#x00F3;n de las relaciones internacionales como ciencia pol&#x00ED;tica emerg&#x00ED;a con cierto retraso respecto a Estados Unidos, a ra&#x00ED;z de su propia tradici&#x00F3;n cient&#x00ED;fica y acad&#x00E9;mica y ante el protagonismo de la historia y la sociolog&#x00ED;a -y en menor medida del derecho- en los estudios internacionales, los medios intelectuales brit&#x00E1;nicos participaron muy activamente en la consolidaci&#x00F3;n de la nueva ciencia y en el primer gran debate -idealismo <italic>versus</italic> realismo- de acuerdo con el relato can&#x00F3;nico de la disciplina, que transit&#x00F3; al socaire de la propia evoluci&#x00F3;n del sistema internacional de Versalles y que determinar&#x00ED;a los itinerarios de la nueva disciplina tras la Segunda Guerra Mundial por la senda del realismo. Las resistencias suscitadas desde el &#x00E1;mbito de la historia a aceptar la nueva disciplina (<xref ref-type="bibr" rid="ref-3-77">Arenal, 1987</xref>: 56), coexist&#x00ED;an con cr&#x00ED;ticas vertidas por algunos de los defensores del nuevo orden intelectual como D.P. Heatley, en cuya opini&#x00F3;n la historia no hizo demasiado por promover la causa de la paz perpetua (<xref ref-type="bibr" rid="ref-34-77">Palomares, 1990</xref>: 22).</p>
<p>Fue, por tanto, en esta atm&#x00F3;sfera en la que surgieron las primeras iniciativas acad&#x00E9;micas para promover una educaci&#x00F3;n, unas corrientes de opini&#x00F3;n y rigurosos estudios para promover la paz y analizar en su globalidad las relaciones internacionales. Londres, como tambi&#x00E9;n lo ser&#x00ED;a Nueva York, ser&#x00ED;a uno los escenarios de los primeros centros de investigaci&#x00F3;n en relaciones internacionales <italic>The Royal Institute of International Affairs</italic> o <italic>Chatham House</italic> inaugurado el 5 de julio de 1920, desde donde se publicar&#x00ED;a una de las revistas m&#x00E1;s prestigiosas de estudios internacionales <italic>International Affairs</italic>, cuya primera tirada asomar&#x00ED;a en enero de 1922 bajo su inicial denominaci&#x00F3;n <italic>Journal of British Institute of International Affairs</italic>. El director de Estudios de Chatham House, Arnold J. Toynbee, emprender&#x00ED;a a su vez la publicaci&#x00F3;n de un anuario, <italic>Survey of International Affairs.</italic> El nuevo centro nac&#x00ED;a con la vocaci&#x00F3;n de &#x201C;advance the sciences of international politics, economics and jurisprudence, and the study, classification and development of the literature in these subjects, to encourage and facilitate the scientific study of international affairs, and the understanding of the circumstances, conditions and points of view of nations and peoples&#x201D;. Uno de sus primeros hitos editoriales a la estela de la mencionada reuni&#x00F3;n en el hotel <italic>Majestic</italic> fue la publicaci&#x00F3;n de los seis vol&#x00FA;menes de <italic>A History of the Peace Conference</italic> entre los a&#x00F1;os 1920 y 1924 (<xref ref-type="bibr" rid="ref-39-77">Riemens, 2011</xref>: 914). El Instituto se erigir&#x00ED;a en un interlocutor privilegiado entre el &#x00E1;mbito acad&#x00E9;mico brit&#x00E1;nico y los foros de la cooperaci&#x00F3;n intelectual en el campo de los estudios internacionales.</p>
<p>En los campus universitarios aflorar&#x00ED;an, asimismo, las primeras c&#x00E1;tedras como la Woodrow Wilson de pol&#x00ED;tica internacional en el a&#x00F1;o 1918 en el <italic>University College of Wales</italic> -Aberystwyth- gracias a las donaciones del fil&#x00E1;ntropolo gal&#x00E9;s David Davies, y cuyo primer destinatario ser&#x00ED;a el internacionalista Alfred Zimmern. Su finalidad era el recurso a las &#x201C;ciencias pol&#x00ED;ticas aplicadas a las relaciones internacionales para promover la paz entre las Naciones&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-14-77">Haslam, 2008</xref>: 99; y <xref ref-type="bibr" rid="ref-18-77">John-Garnett-Wright, 1972</xref>). A esta iniciativa pionera se le unir&#x00ED;a en 1924 la <italic>Ernest Cassel Chair of International Relations</italic> en la <italic>London School of Economic</italic>, donde se establecer&#x00ED;a en 1927 el <italic>Department of International Relations</italic> &#x2013;transformado en la <italic>Montague Burton Chair</italic> en 1936.</p>
<p>En la Europa continental, donde tambi&#x00E9;n hab&#x00ED;a arraigado la literatura y el pensamiento pacifista tanto de cu&#x00F1;o liberal como marxista, el creciente inter&#x00E9;s por los asuntos internacionales transit&#x00F3; dentro de los confines tradicionales del derecho, la sociolog&#x00ED;a y la historia, adem&#x00E1;s de otras disciplinas consolidadas como la geograf&#x00ED;a. En consecuencia, el predominio acad&#x00E9;mico del derecho internacional y de la historia diplom&#x00E1;tica determin&#x00F3; la mayor parte de los an&#x00E1;lisis e interpretaciones de la realidad internacional, obstaculizando y aplazando la consolidaci&#x00F3;n de las relaciones internacionales como disciplina aut&#x00F3;noma, cimentada en la ciencia pol&#x00ED;tica. A&#x00FA;n con diferencias notables en cada comunidad nacional, el resultado ha sido, en opini&#x00F3;n de Celestino del Arenal, de &#x201C;escaso desarrollo de las relaciones internacionales como disciplina cient&#x00ED;fica&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-3-77">Arenal, 1987</xref>: 58 y 131-134), en un panorama acad&#x00E9;mico en el que concurr&#x00ED;an y compet&#x00ED;an no s&#x00F3;lo los saberes tradicionales -el derecho y la historia- sino tambi&#x00E9;n la sociolog&#x00ED;a.</p>
<p>La Dotaci&#x00F3;n Carnegie se significar&#x00ED;a desde la d&#x00E9;cada de 1920 en su impulso al desarrollo y al estudio del derecho internacional desde una base cient&#x00ED;fica a trav&#x00E9;s de iniciativas en mayor o menor medida vinculadas a la Sociedad de Naciones. Las subvenciones de la Dotaci&#x00F3;n Carnegie har&#x00ED;an posible la creaci&#x00F3;n de la Academia de Derecho Internacional de La Haya en 1923, cuya lecci&#x00F3;n inaugural fue pronunciada por John Brown Scott. Una instituci&#x00F3;n concebida con la finalidad de asegurar el desarrollo y la divulgaci&#x00F3;n del derecho internacional y estimular la &#x201C;mentalidad internacional&#x201D; como cimiento de la paz. En Par&#x00ED;s desde su filial restituida en 1919, la Dotaci&#x00F3;n Carnegie financiar&#x00ED;a la creaci&#x00F3;n en 1921 del <italic>Institute des Hautes &#x00C9;tudes Internationales</italic>. El nuevo instituto adquirir&#x00ED;a un importante impulso desde 1926 con la participaci&#x00F3;n del jurista Andr&#x00E9; Tibal y el concurso de algunos de los juristas franceses de mayor reconocimiento acad&#x00E9;mico como Georges Scelle, Gaston J&#x00E8;ze, Jacques Ancel o Boris Mirkine-Guetz&#x00E9;vitch. Algunos de ellos ser&#x00ED;an habituales colaboradores en algunas de las revistas de la Dotaci&#x00F3;n Carnegie &#x2013;<italic>Conciliation Internationale</italic> y <italic>L&#x2019;esprit international,</italic> &#x00E9;sta &#x00FA;ltima creada en 1927-. A este claustro de profesores habr&#x00ED;a que sumar la participaci&#x00F3;n del historiador Pierre Renouvin. La Dotaci&#x00F3;n crear&#x00ED;a, asimismo, dos c&#x00E1;tedras Carnegie, una en la Universidad de Par&#x00ED;s y otra en la <italic>Deutsche Hochschule f&#x00FC;r Politik</italic> de Berl&#x00ED;n en 1925 y 1928, respectivamente. La simbolog&#x00ED;a, como bien advierte Ludovic Tourn&#x00E9;s, es evidente: &#x201C;cr&#x00E9;er un enseignement de droit international dans les deux pays donc la rivalit&#x00E9; a rythm&#x00E9; l&#x2019;histoire de l&#x2019;Europe au cours des derni&#x00E8;res d&#x00E9;cennies&#x201D; (<xref ref-type="bibr" rid="ref-48-77">Tourn&#x00E9;s, 2016</xref>: 81-83).</p>
    <p>Por su lado, la Fundaci&#x00F3;n Rockefeller financi&#x00F3; en Gran Breta&#x00F1;a a la <italic>London School of Economics and Political Sciences</italic> desde 1923, instituci&#x00F3;n en la que se crear&#x00ED;a una c&#x00E1;tedra de relaciones internacionales en 1924 y un a&#x00F1;o m&#x00E1;s tarde dos m&#x00E1;s &#x2013;una de derecho internacional y otra de historia internacional-. En 1927 ver&#x00ED;a la luz el Departamento de Relaciones Internacionales en cuyo seno ejerc&#x00ED;a la plana mayor de los internacionalistas brit&#x00E1;nicos, algunos de los cuales hab&#x00ED;an formado parte de la delegaci&#x00F3;n brit&#x00E1;nica en la Conferencia de Paz de Par&#x00ED;s o hab&#x00ED;an intervenido en la Sociedad de Naciones &#x2013;Philipe No&#x00EB;l Baker, Charles Manning o Charles Webster (cons&#x00FA;ltese <xref ref-type="bibr" rid="ref-45-77">Scot, 2011</xref>). Los recursos de la Fundaci&#x00F3;n Rockefeller tambi&#x00E9;n alcanzar&#x00ED;an a otras instituciones de estudios internacionales fuera de Estados Unidos: el <italic>Institut Universitaire des Hautes &#x00C9;tudes Internationales</italic> de Ginebra creado en 1927; el <italic>Deutsche Internationale f&#x00FC;r Politik</italic> de Berl&#x00ED;n &#x2013;financiado entre 1929 y 1933-; <italic>The Royal Institute of International Affairs</italic>; el <italic>Canadian Institute of International Affairs</italic> y el <italic>Centre d&#x2019;&#x00C9;tude de Politique &#x00C9;trang&#x00E8;re</italic> de Par&#x00ED;s creado en 1935 (<xref ref-type="bibr" rid="ref-48-77">Tourn&#x00E9;s, 2016</xref>: 293-294 y del mismo autor <xref ref-type="bibr" rid="ref-47-77">2013</xref>: 223-226).</p>
<p>En el inmediato contexto de la primera posguerra mundial desde las fundaciones filantr&#x00F3;picas y las instituciones que crecieron bajo su amparo se trat&#x00F3; de promover un mundo acad&#x00E9;mico de car&#x00E1;cter inclusivo y transnacional. Todo ello en un clima pol&#x00ED;tico y emocional tamizado por los deseos de reconciliaci&#x00F3;n, pero tambi&#x00E9;n de recriminaciones y tensiones fomentadas por las respectivas visiones nacionales respecto a la implementaci&#x00F3;n de los tratados de paz. La cuarentena acad&#x00E9;mica a la que fue sometida Alemania en aquellos primeros a&#x00F1;os de la d&#x00E9;cada de 1920 agitar&#x00ED;a los debates en el seno de la Comisi&#x00F3;n Internacional de Cooperaci&#x00F3;n Intelectual. El aislamiento intelectual del mundo acad&#x00E9;mico alem&#x00E1;n desde 1914 y la aguda crisis pol&#x00ED;tica y econ&#x00F3;mica de la Rep&#x00FA;blica de Weimar deterior&#x00F3; profundamente los medios humanos y materiales para el desarrollo de la actividad universitaria. De hecho, la Alemania de Weimar se erigir&#x00ED;a en la d&#x00E9;cada de 1920 en el tercer destino predilecto de la actividad y de los recursos de la Dotaci&#x00F3;n Carnegie y de la Fundaci&#x00F3;n Rockefeller canalizados hacia los estudios internacionales. Alemania ser&#x00ED;a el principal receptor de ayudas tras Gran Breta&#x00F1;a del <italic>Laura Spelman Rockefeller Memorial</italic>. Conjuntamente con los intereses geopol&#x00ED;ticos y geoecon&#x00F3;micos estadounidenses respecto a la Rep&#x00FA;blica de Weimar &#x2013;el peligro revolucionario y la necesidad de recuperar el pulso de la econom&#x00ED;a alemana, vitales para la paz en Europa-, serpentear&#x00ED;an claves geoculturales que ilustrar&#x00ED;an las motivaciones de las fundaciones filantr&#x00F3;picas estadounidenses. En opini&#x00F3;n de Katharina E. Rietzler, Alemania era un pa&#x00ED;s clave para estas fundaciones tanto por el prestigio de la cultura y la ciencia alemana como por la oportunidad estrat&#x00E9;gica de reintegrar a Alemania en la comunidad cient&#x00ED;fica internacional.</p>
<p>En 1920 ten&#x00ED;a lugar la creaci&#x00F3;n del Departamento de Relaciones Culturales en el Ministerio de Asuntos Exteriores con el fin de influir en los debates internacionales sobre las responsabilidades de guerra y de superar el aislamiento cient&#x00ED;fico internacional de Alemania. No es de extra&#x00F1;ar, por tanto, la receptiva acogida que la Rep&#x00FA;blica de Weimar dispens&#x00F3; al proyecto de James T. Shotwell de la <italic>historia econ&#x00F3;mica y social de la guerra mundial</italic>. La Dotaci&#x00F3;n Carnegie y el <italic>Laura Spelman Rockefeller Memorial</italic> participar&#x00ED;an en ambiciosas empresas institucionales para el desarrollo de los estudios internacionales, impulsando la creaci&#x00F3;n y la actividad del <italic>Institut f&#x00FC;r Ausw&#x00E4;rtige Politik</italic> &#x2013;Instituto de Pol&#x00ED;tica Exterior- en Hamburgo y del <italic>Deutsche Hoshschule f&#x00FC;r Politik</italic> &#x2013;Escuela Alemana de Pol&#x00ED;tica- en Berl&#x00ED;n. &#x00C9;ste &#x00FA;ltimo, intensificar&#x00ED;a en el curso de aquella d&#x00E9;cada sus contactos y la cooperaci&#x00F3;n con otros centros internacionales, como <italic>Chatham House</italic> o el <italic>Institut des Hautes &#x00C9;tudes Internationales</italic> de Par&#x00ED;s (<xref ref-type="bibr" rid="ref-40-77">Rietzler 2009</xref>: 148-149 y 163-175).</p>
<p>El nuevo orden intelectual desde el que se afront&#x00F3; el estudio cient&#x00ED;fico de las relaciones internacionales, tras el ciclo de guerras mundiales, fue cristalizando pese a las reservas que los saberes tradicionales en el viejo continente, fundamentalmente el derecho y la historia, manifestaron frente a las in&#x00E9;ditas v&#x00ED;as de aproximaci&#x00F3;n hacia aquel campo de estudio de la realidad social, en particular el dinamismo de la ciencia pol&#x00ED;tica y su centralidad en los debates en el curso de los a&#x00F1;os veinte y treinta en torno a la conveniencia de la creaci&#x00F3;n de una nueva disciplina para el estudio de las relaciones internacionales. Los debates en torno a la genealog&#x00ED;a de los estudios internacionales y la conformaci&#x00F3;n de una nueva disciplina revelaron las sinergias culturales y acad&#x00E9;micas en el mundo anglosaj&#x00F3;n, m&#x00E1;s proclives a la articulaci&#x00F3;n de una teor&#x00ED;a de las relaciones internacionales. Tesis expuestas y debatidas en el seno de la Conferencia de Estudios Internacionales, cuya acta de nacimiento tendr&#x00ED;a lugar en 1928, en el seno de la Comisi&#x00F3;n Internacional de Cooperaci&#x00F3;n Intelectual y del Instituto de Cooperaci&#x00F3;n Intelectual. Era un s&#x00ED;ntoma m&#x00E1;s de las sinergias que desde el mundo anglosaj&#x00F3;n fueron cristalizando en el horizonte de la cooperaci&#x00F3;n intelectual. En el curso de la d&#x00E9;cada de 1920 se configurar&#x00ED;an dos sensibilidades bien diferenciadas en la gobernanza de la cooperaci&#x00F3;n intelectual. La primera, entre cuyos portavoces cualificados figuraba L&#x00E9;on Bourgeois &#x2013;uno de los intelectuales franceses m&#x00E1;s comprometidos con la causa de la Sociedad de Naciones- y el escritor Paul Val&#x00E9;ry, se asentaba en una concepci&#x00F3;n de la cooperaci&#x00F3;n intelectual muy comprometida con la acci&#x00F3;n pol&#x00ED;tica al servicio de la Sociedad de Naciones y su ideal de paz, enarbolando la causa del &#x201C;desarme moral&#x201D; y la conformaci&#x00F3;n de una conciencia internacional inspirada en la defensa de los principios universales de las democracias. Y la segunda, promovida desde el &#x00E1;mbito acad&#x00E9;mico anglosaj&#x00F3;n y entre cuyos divulgadores se encontraban Reynold y Gilbert Murray o Marie Curie-, postulaba una concepci&#x00F3;n universal y en la medida de lo posible independiente de la pol&#x00ED;tica. La l&#x00ED;nea universalista y apol&#x00ED;tica se erigir&#x00ED;a en la concepci&#x00F3;n dominante en la cooperaci&#x00F3;n intelectual en el curso de la d&#x00E9;cada hasta el final de la Organizaci&#x00F3;n de la Cooperaci&#x00F3;n Intelectual en 1939.</p>
</sec>
</body>
<back>
<fn-group>
<fn id="fn1"><label>1</label> <p>El autor dedica una especial atenci&#x00F3;n a la historiograf&#x00ED;a revisionista sobre la pol&#x00ED;tica exterior estadounidense del periodo de entreguerras y la propia naturaleza del aislamiento internacional. Entre estos autores sobresaldr&#x00ED;an: <xref ref-type="bibr" rid="ref-10-77">P.O. Cohrs (2008)</xref>, <xref ref-type="bibr" rid="ref-17-77">M.H. Hunt (2007)</xref>, <xref ref-type="bibr" rid="ref-23-77">M.P. Leffler (1979)</xref>, <xref ref-type="bibr" rid="ref-11-77">F. Costigliola (1972)</xref> o <xref ref-type="bibr" rid="ref-43-77">E.S. Rosenberg (1982)</xref>.</p></fn>
<fn id="fn2"><label>2</label> <p>Para una aproximaci&#x00F3;n m&#x00E1;s pormenorizada a las fundaciones filantr&#x00F3;picas estadounidenses remitimos, asimismo, a la consulta de: <xref ref-type="bibr" rid="ref-5-77">V. Berghahn (1999)</xref>, <xref ref-type="bibr" rid="ref-6-77">E. H. Berman (1983)</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="ref-30-77">F.A. Ninkovich (1981</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="ref-31-77">1999</xref>).</p></fn>
<fn id="fn3"><label>3</label> <p>El an&#x00E1;lisis del internacionalismo, la diplomacia filantr&#x00F3;pica y la emergencia del poder americano cuenta con aportaciones historiogr&#x00E1;ficas de gran relieve para ilustrar su incidencia en el siglo americano. Entre estas aportaciones destacan: <xref ref-type="bibr" rid="ref-19-77">B.D. Karl- S.N. Katz (1981)</xref>, <xref ref-type="bibr" rid="ref-13-77">E.A. Harmon (2017)</xref>, <xref ref-type="bibr" rid="ref-35-77">I. Parmar (1999</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="ref-37-77">2012b</xref>) y <xref ref-type="bibr" rid="ref-46-77">L. Tourn&#x00E9;s (2007)</xref>.</p></fn>
<fn id="fn4"><label>4</label> <p>En torno a las conexiones entre las entidades filantr&#x00F3;picas y su incidencia en el desarrollo de las ciencias sociales remitimos a la consulta de las obras de: <xref ref-type="bibr" rid="ref-1-77">S. Ahmad (1991)</xref>, <xref ref-type="bibr" rid="ref-2-77">G. Alchon (1984)</xref>, <xref ref-type="bibr" rid="ref-8-77">M. Bulmer; D. Fisher (1983)</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="ref-38-77">J. Pic&#x00F3; (2001)</xref>, entre otros.</p></fn>
    <fn id="fn5"><label>5</label> <p>La textura del debate sobre el mito de 1919 y la actividad de la mencionada Conferencia cuenta con excelentes aportaciones como las de <xref ref-type="bibr" rid="ref-39-77">Michel Riemens (2011)</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="ref-40-77">Katherina E. Rietzler (2009)</xref>, as&#x00ED; como las modestas aportaciones realizadas desde la &#x00F3;ptica de la participaci&#x00F3;n espa&#x00F1;ola por el autor de estas p&#x00E1;ginas (<xref ref-type="bibr" rid="ref-27-77">Neila, 2023a</xref>, <xref ref-type="bibr" rid="ref-28-77">2023b</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="ref-29-77">2024</xref>), a cuya lectura remitimos para la consulta de las referencias historiogr&#x00E1;ficas esenciales.</p></fn>
<fn id="fn6"><label>6</label> <p>En su seno, donde tambi&#x00E9;n militaba Alfred Zimmern, se comenzar&#x00ED;a a editar en 1910 <italic>The Round Table Journal</italic>, por aquel entonces denominada <italic>A Quaterly Review of the Politics of the British Empire</italic> (cons&#x00FA;ltese <xref ref-type="bibr" rid="ref-7-77">Bosco, 2018</xref>).</p></fn>
<fn id="fn7"><label>7</label> <p>Cons&#x00FA;ltense asimismo los estudios de: <xref ref-type="bibr" rid="ref-16-77">Hulikal Muralidhar (2016)</xref>, <xref ref-type="bibr" rid="ref-39-77">Riemens (2011)</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="ref-40-77">Rietzler (2009</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="ref-41-77">2011</xref>).</p></fn>
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