RÍOS SIERRA, Jerónimo (2024). El tránsito hacia la paz en Colombia: Conversaciones con el último comandante de las FARC-EP. Madrid: Sílex

Guillermo Andrés Pérez Pardo
Universidad Complutense de Madrid

En El tránsito hacia la paz en Colombia: Conversaciones con el último comandante de las FARC-EP el profesor Jerónimo Ríos Sierra presenta una obra rigurosa y bien documentada, en la que analiza a profundidad el proceso de negociación, firma e implementación del Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera suscrito el 24 de noviembre de 2016 entre el Estado colombiano y la insurgencia de las FARC-EP. En palabras del autor, en esta nueva producción académica “se intenta ofrecer la manera en la que la paz es concebida como aspiración y prioridad (o no) política aunque con especial atención a lo que respecta y representan unas FARC–EP en completa transformación” (Ríos Sierra, 2024: 16). Este esfuerzo lo complementa con una entrevista a profundidad a uno de los protagonistas de la guerra y de la paz en Colombia: Rodrigo Londoño Echeverri, último comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo (FARC-EP), signatario y representante de la Alta Parte Contratante del Acuerdo de Paz.

El minucioso trabajo del profesor Ríos Sierra examina el comportamiento de las administraciones de los expresidentes Juan Manuel Santos (2010 - 2018), Iván Duque (2018 - 2022) y la del actual gobierno que preside Gustavo Petro (2022 - 2026) en relación con la paz del país. Evalúa con rigor la ejecución de políticas públicas y el discurso de los gobernantes sobre el Acuerdo entre las FARC–EP y el Estado colombiano para concluir que, si bien existen avances significativos en el cumplimiento de lo acordado, son alarmantes los rezagos en asuntos centrales pactados en los diálogos de La Habana, renegociados en Bogotá luego del resultado adverso del referéndum del 3 de octubre 2016 y finalmente refrendados en el parlamento por medio del Acto Legislativo 01 de 2017.

En el primer capítulo del libro el profesor Ríos Sierra expone el contexto en el que se dio inicio a los diálogos de paz para una solución política al largo conflicto armado en Colombia. Posteriormente reseña los seis puntos de la agenda de negociación, los acuerdos alcanzados en cada uno de ellos y su estado de ejecución durante el gobierno de Juan Manuel Santos (2010 - 2018). En uno de los segmentos más interesantes el autor explora el sentido polisémico de la paz territorial. Enuncia la comprensión que cada uno de los actores del conflicto y de la negociación otorga a esta categoría y evidencia los matices entre representes del gobierno nacional, las fuerzas armadas y la guerrilla. A manera de cierre de este capítulo se adentra en los incipientes diálogos de paz con el Ejército de Liberación Nacional – ELN y en el fortalecimiento de organizaciones armadas que disputan las redes de economías ilícitas, como lo son los grupos paramilitares y las – entonces – emergentes disidencias guerrilleras que se apartaron del proceso de paz.

En el segundo apartado el autor se centra en analizar el saboteo que la administración de Iván Duque (2018 - 2022) produjo a la implementación del Acuerdo de Paz. Duque fue elegido presidente por fuerzas políticas abiertamente opuestas a la solución política y negociada del conflicto armado. En ese contexto, tras ser electo presidente Duque se dispuso, por acción u omisión, al incumplimiento de lo pactado entre el Estado y la insurgencia. Como bien señala el profesor Ríos Sierra, no le hizo falta hacer un “llamado expreso para "hacer trizas el Acuerdo de Paz". Bastaba con hacerlo languidecer, demorar sus procesos o promover continuos reparos a lo suscrito con la guerrilla de las FARC–EP” (Ríos Sierra, 2024: 55). Una de las acciones que evidencian su posicionamiento frente a la paz, como “firme declaración de intenciones en contra del Acuerdo [...] está en su omisión en el Plan de Desarrollo, con la correspondiente falta de autonomía presupuestaria” (Ríos Sierra, 2024: 56). En consecuencia, bajo esta administración se profundizaron los rezagos en la implementación de la reforma rural integral, la Jurisdicción Especial para la Paz, la reforma política, el programa de sustitución de cultivos de uso ilícito y la participación política de las víctimas, entre otros elementos.

No obstante, el sabotaje deliberado de la administración Duque no fue óbice para que mantuviera un doble discurso sobre la paz de Colombia, en función de los intereses y expectativas de sus interlocutores. En ocasiones omitió toda referencia al Acuerdo de Paz, en otras oportunidades manifestó compromiso con la implementación de lo acordado. Esta ambigüedad en el discurso y la divergencia con sus acciones de gobierno, fueron terreno fértil para el escalamiento de las hostilidades con el ELN, generando la ruptura del proceso de paz con esta organización, al mismo tiempo que el paramilitarismo, las organizaciones criminales y las disidencias de las FARC–EP afianzaron su capacidad operativa.

Bajo esas circunstancias el presidente Gustavo Petro inició su mandato el 7 de agosto de 2022, en medio de una difícil situación de orden público, producto del fortalecimiento de los grupos armados y el saboteo a la implementación del Acuerdo de Paz de su antecesor. El tercer capítulo expone las narrativas que expertos y actores políticos han elaborado acerca de la política de ‘Paz Total’ impulsada por el presidente Petro para atender el deterioro de la seguridad nacional y el rezago en la puesta en marcha de lo pactado con las FARC–EP. Esta política de paz contempla el desarrollo simultáneo de múltiples negociaciones con organizaciones armadas de distinta naturaleza criminal y, por lo tanto, con tratamiento jurídico diferencial. Como bien señala el profesor Ríos, no será posible desarrollar un proceso de paz como el que tuvo lugar en La Habana entre 2012 y 2016 con las FARC–EP, debido a las características propias de cada organización. Sin embargo, en el marco de la Paz Total se retomó el diálogo con el ELN, se realizaron acercamientos orientados a establecer mesas de negociaciones con las disidencias de las FARC–EP, con las estructuras del post-paramilitarismo, y se establecieron escenarios de interlocución para el sometimiento jurídico organizaciones locales en áreas urbanas.

Aunque el gobierno de Gustavo Petro se encuentra en una etapa temprana de su mandato, hay grandes expectativas sobre el desescalamiento de la violencia que persiste en toda la geografía nacional. Esto sin desconocer los obstáculos que se avizoran en el horizonte y la propia apuesta por negociar con varios actores al mismo tiempo. El devenir de los esfuerzos de construcción de paz en esta administración, como señala el autor, “hará que en próximas publicaciones se puedan encontrar miradas y planteamientos complementarios” (Ríos Sierra, 2024: 113).

Esta obra termina con una entrevista a profundidad del profesor Jerónimo Ríos Sierra a Rodrigo Londoño Echeverri, quien, en su condición de último Comandante en Jefe de la organización insurgente, lideró el tránsito a la legalidad de más de trece mil firmantes de paz que dejaron las armas para reincorporarse a la vida civil. El diálogo sostenido entre el autor y el entrevistado es intenso, abordando temas controversiales sobre los cuales el señor Londoño se pronuncia públicamente por primera vez. Pone sobre la mesa la muerte del histórico jefe guerrillero, Jorge Briceño – ‘El mono Jojoy’, la descomposición dentro de las filas guerrilleras, de la caída de su antecesor, Alfonso Cano, el debilitamiento militar de las FARC–EP, la captura del General Rubén Darío Alzate y el papel que jugaron Hugo Chávez y el gobierno Cubano en el empeño de alcanzar el Acuerdo Final de Paz.

En el diálogo entre Ríos y Londoño también se develan las tensiones internas que darían lugar al surgimiento de grupos disidentes, algunos de ellos no firmaron el Acuerdo y otros lo incumplieron para retornar al alzamiento armado. Al respecto, Rodrigo Londoño es especialmente crítico con Iván Márquez, antiguo compañero suyo en la guerrilla y quien presidió la delegación de paz de las FARC–EP a lo largo de todo el proceso de negociación. Sin embargo, luego de constituir el Partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, devenido en el Partido Comunes, Márquez decidió retomar las armas poco antes de su investidura como senador de la República en 2018 y en agosto de 2020 ordenó asesinar a Londoño en su vivienda familiar. A pesar de las discrepancias y graves desavenencias, Londoño no duda en afirmar que se deben allanar los caminos que le permitan a Márquez poner fin a su episodio de violencia (Ríos Sierra, 2024: 165). Este posicionamiento refleja con claridad la vocación de paz de Londoño y su convicción de construir una Colombia libre de la guerra, una utopía que ve lejana pero posible.

Este trabajo del profesor Jerónimo Ríos Sierra es un aporte imprescindible para la comprensión del proceso de negociación, firma e implementación del Acuerdo Final de Paz de Colombia. En sus páginas quedan registrados los hallazgos de una larga trayectoria académica e investigativa sustentada en cientos de entrevistas y un largo periplo por toda la geografía nacional. Sin duda es una contribución valiosa que permitirá a los lectores aproximarse a una experiencia innovadora en la solución negociada de los conflictos armados, en medio de un contexto internacional en el que frecuentemente emergen nuevas guerras y se profundizan graves confrontaciones bélicas a escala regional. El tránsito hacia la paz en Colombia inspirará nuevas indagaciones sobre las causas, los retos y las dificultades para superar definitivamente la violencia política.

Referencias

Ríos Sierra, J., El tránsito hacia la paz en Colombia: Conversaciones con el último comandante de las FARC-EP. Madrid, Silex, 2024, 191 pp.