STUDIA HUMANITATIS JOURNAL, 2024, 4(1), pp. 182-190
ISSN: 2792-3967
DOI: https://doi.org/10.33732/shj.v4i1.126

Entrevista / Interview

LA PASIÓN NUMISMÁTICA DEL MERCADO DEL ARTE: ENTREVISTA A JESÚS VICO MONTEOLIVA, NUMISMÁTICO

THE NUMISMATIC PASSION OF THE ART MARKET: INTERVIEW WITH NUMISMATIST JESÚS VICO MONTEOLIVA

Agustín Martínez Peláez

Universidad Rey Juan Carlos, España
ORCID: 0000-0001-8311-289X
agustin.martinez@urjc.es

Sara Núñez de Prado y Clavell

Universidad Rey Juan Carlos, España
ORCID: 0000-0002-4809-5892
sara.clavell@urjc.es

Traemos a nuestras páginas a una de las grandes figuras del mundo numismático, tanto español como europeo o mundial: don Jesús Vico Monteoliva. Como él mismo nos cuenta, sintió amor a primera vista por las monedas con 9 años, cuando tuvo en sus manos un sestercio de Adriano. Este hombre, que lleva en el mundo de la numismática más de 50 años, es difícilmente definible, pues es un numismático atípico; además de comprar y vender monedas, su casa de subastas es una de las más importantes a nivel mundial, con más de 150 subastas realizadas, y ha sido capaz de tender puentes y entablar diálogos fructíferos entre el mundo comercial, el académico y las administraciones públicas. Autor de diversos libros y artículos y miembro correspondiente de la Real Academia de la Historia, es también una mente privilegiada que nos presenta el mundo del mercado del arte en toda su crudeza, pero, a la vez, con infinito amor.

AMP-SNP: ¿Qué tienen las monedas para que puedan interesar a un niño y decidir su futuro profesional?

Tanto en las monedas como en cualquier otra cosa, te puedes enamorar a primera vista o pasar de ello. Yo, cuando tenía 9 años coleccionaba mariposas, cajas de cerillas, postales y sellos y entonces un día vi un sestercio de Adriano y me quedé prendado de él, y a partir de ese momento, solo coleccioné monedas.

AMP-SNP: Y ello le llevó a empezar con menos de 20 años en la plaza Mayor de Madrid a comprar y vender monedas hasta hoy, que es uno de los grandes nombres de la numismática. La pregunta que queremos hacerle va en función de las responsabilidades que conlleva ser una de las principales firmas numismáticas del mundo.

Somos la segunda firma numismática de España en volumen de negocio; la primera en prestigio profesional y nivel científico. La quinta de Europa y dentro de las diez primeras del mundo. Pero contestando a su pregunta, realmente, ninguna responsabilidad; solo intentamos seguir ascendiendo.

AMP-SNP: Las monedas forman parte, diríamos nosotros, de su ADN, pero ¿qué pueden enseñar las monedas al resto de las personas?

Pues, aunque resulte polémico, yo afirmo que la Historia es una ciencia auxiliar de la numismática. Hablando, por ejemplo, de las monedas romanas, enseñan los retratos de los emperadores. Y no olviden que las estatuas romanas, los bustos romanos, se han identificado a lo largo de la Historia gracias a las monedas. Porque en ellas, además del perfil del retratado, viene el nombre, cosa que no aparece en las estatuas.

En resumen, enseñan muchas cosas. Por ejemplo, la economía del momento en ese lugar, si hay o no inflación, si hay una crisis económica, el nivel de pureza del metal con que lo acuñan… enseñan muchísimas cosas.

AMP-SNP: Sabemos que ha escrito diversos libros y algunos fundamentales para determinadas etapas de la historia, por ejemplo, la época visigoda. ¿Por qué ese interés por los visigodos? ¿Alguna razón especial?

El reino visigodo es un capítulo importante para la historia de España. Es decir, las invasiones de los pueblos germánicos (germanos, escandinavos y norte de Asia) es un capítulo importante de la historia de España. El único corpus que había sobre moneda visigoda estaba hecho en 1952 por Georges C. Miles, curador de la Hispanic Society en Nueva York. Y desde entonces, solo ha habido artículos sueltos y también el estudio que hizo Felipe Mateu y Llopis sobre la moneda visigoda del museo arqueológico nacional. No se había escrito nada más. Entonces, a mí no es que me gusten especialmente las monedas visigodas, pero entendí que había un vacío importante que había que llenar en la historia de la numismática española y por eso me decidí a estudiar la numismática visigoda. He escrito unos 5 libros, varios capítulos en libros en España y Portugal, y no es tanto porque me gusten, sino porque pensaba que estaba obligado a hacerlo.

«El mayor depredador numismático de la historia son los estados, que destruyen y funden las monedas de un rey para crear las del siguiente».

AMP-SNP: ¿Y una vez que las estudió y escribió sobre ellas, siguen sin gustarle?

La moneda visigoda está hecha por los bárbaros. Es la moneda menos artística de todas las existentes en la historia de la numismática española. Son como monigotes que pintan los niños de 10 años. Por lo que gustar… Pero reconozco que tienen un atractivo especial por su simpleza: una figura y una leyenda alrededor. Les tengo mucho cariño, eso sí. Y soy el máximo experto en el mundo de la moneda visigoda. Y se lo digo así porque no me gusta la falsa modestia. Pero lo he hecho por obligación, no por devoción.

AMP-SNP: Cambiando de tercio, usted ha sido presidente de la Federación Europea de Asociaciones Numismáticas Profesionales (FENAP), también se ha incorporado a la International Association of Professionals Numismatists (IAPN) y ha sido durante 14 años presidente de la Asociación Española de Numismáticos Profesionales (AENP). ¿Puede decirnos qué ha aportado y aporta la Asociación de Numismáticos Profesionales al mercado español?

El mercado numismático estaba manejado por anticuarios, chamarileros y cambistas. El primer numismático es un cambista en Cataluña y Baleares que vende monedas de oro por un precio superior al valor del oro. Estamos hablando del siglo XVII-XVIII en España. El mercado posteriormente siguió estando plagado de anticuarios, chamarileros y cambistas. Entonces, hay un momento en el que piensas que hay que profesionalizar el mercado. Eso es el año 1980. Y hablando con otros dos o tres profesionales españoles de importancia, decidimos reunirnos en Barcelona y de esa reunión salió la idea de crear una Asociación de Numismáticos Profesionales. De esta manera nos diferenciábamos de los que no son profesionales. Por tanto, en ese 1980 nace la Asociación Profesional del Gremio de Numismáticos. Y desde entonces el mundo de la numismática española ha evolucionado mucho y en muchos niveles, como puede ser la relación con el mundo académico y otras muchas más cosas.

AMP-SNP: ¿Cree usted que la Asociación de Numismáticos Profesionales contribuye a la transparencia y a la no opacidad del mercado del arte?

Sí, sin lugar a dudas. Piensen ustedes que hemos separado el comercio profesional del comercio subterráneo. Aclarando que este último puede ser legal o no serlo, aunque lo normal es que no lo sea. Y por eso se creó la Asociación, para diferenciar el comercio profesional del que no lo era.

El mundo académico en general y sobre todo las universidades, y se lo digo a pesar de que ustedes pertenecen a ese mundo universitario, hablan de los expolios arqueológicos, de que lo que hay en el sector privado viene de expolios arqueológicos en gran parte… Y a eso yo tengo que decir una cosa: Tutankamón era un faraón de tercera categoría que murió con 19 años, ¿y por qué es famoso Tutankamón? Porque su tumba, una tumba áurea, no lo olvide, fue la única tumba no expoliada. Junto a esta tumba de Tutankamón, hay otra que tampoco fue expoliada, la de otro faraón llamado Soshen II. Pero con la particularidad de que la tumba de este faraón era una tumba de plata, no de oro. Es decir, de 300 faraones que tuvo Egipto (dos arriba o abajo), la única tumba áurea no expoliada es la de Tutankamón y por eso es famoso Tutankamón, exclusivamente por eso. Porque, insisto, era un faraón sin importancia en su época.

Y qué les quiero decir con todo esto… Pues que el mundo está expoliado. Las monedas, que son nuestra especialidad, pues no se puede olvidar que no son como las patatas que salen todos los años. Monedas hay las que hay, y si se han sacado todas, pues no crecen más. No olviden ustedes que en el Renacimiento, sobre todo en Italia, Francia o España, la profesión de buscador de tesoros, ahora llamado expoliador, era una profesión de prestigio y muy bien pagada. Ahora, lógicamente por las leyes, es una profesión que está penalizada y denostada. La mayoría de las piezas, tanto arqueológicas como numismáticas que hay en el mercado, o mejor dicho, en el sector privado, son piezas que han pasado de padres a hijos durante generaciones y que, si salen a la luz, es porque las familias desean venderlas o por otras circunstancias.

«En los años 60-70 aparece en España una dinastía de académicos talibanes de las universidades y de los museos que criminalizan el coleccionismo numismático».

AMP-SNP: Entonces, ¿qué papel tienen los coleccionistas en el mercado del arte?

El coleccionismo numismático aparece casi en el mismo momento en el que aparece la moneda, en el siglo VI a.C. La demostración de esto es que hay monedas del siglo III que imitan monedas del siglo VI a.C. Es decir, que ya había abridores de cuño que se interesaban en hacer tipos tradicionales. Entonces, el coleccionismo existe desde hace unos 2.400 años y los estados han empezado a interesarse por la conservación del patrimonio mucho después. En el caso de España, hace unos 150 años; en Reino Unido, hace unos 270 años. Por ejemplo, el Museo Británico se inauguró en 1759. Es decir, ¿quién ha conservado las piezas del patrimonio histórico o del patrimonio numismático durante siglos? Pues… los coleccionistas. Miren ustedes, háganse otra pregunta… ¿quién conserva pesetas?

AMP-SNP: De acuerdo pues, díganos quién conserva las pesetas.

A ver… cuando dejan de tener valor económico las pesetas porque entra en vigor el euro, ¿quién las conserva? La respuesta es obvia: los coleccionistas. El mayor depredador numismático de la historia son los estados, que destruyen y funden las monedas de un rey para crear las del siguiente. Los coleccionistas son los que conservan las monedas del rey anterior.

AMP-SNP: Y, entonces, ¿por qué no siempre se ve con buenos ojos a los coleccionistas?

En los años 60-70 aparece en España una dinastía de académicos talibanes de las universidades y de los museos que criminalizan el coleccionismo numismático. Y yo a todos ellos les digo: “tenéis trabajo gracias a lo que han guardado los coleccionistas”. Porque el gran patrimonio numismático y de bienes culturales lo han conservado los coleccionistas. Y diría más, ya que hay que recordar que la conservación de este patrimonio es una labor conjunta entre el sector público y el privado, pero teniendo en cuenta que en el sector privado hay muchas más piezas que en el sector público. Piensen ustedes que los grandes museos, como el Británico, el Hermitage de San Petersburgo o el Arqueológico Nacional de Madrid se han formado con fondos de coleccionistas privados en gran parte.

AMP-SNP: Volviendo al tema de la actividad que desarrolló en la Asociación de Numismáticos Profesionales, sí nos interesa destacar el tema de la Ley o leyes de Patrimonio a nivel europeo. Como presidente de los Numismáticos de la Unión Europea, ¿qué papel tuvo usted en relación con esta normativa?

Ninguno. En el año 1992 yo fui presidente de los Numismáticos de la Unión Europea (en el 91, fueron los franceses, que les tocó negociar el tema de los impuestos con la comisión de las Comunidades Europeas, con el Parlamento Europeo y con el Consejo de Europa). En el 92, cuando yo fui presidente, me tocó la Ley de Patrimonio Histórico. Yo tenía mi oficina en Luxemburgo. Ese año estuve más tiempo en Europa que en España, concretamente en Estrasburgo, en París, en Bruselas y en Luxemburgo, que era donde teníamos las reuniones, negociando cómo se podían armonizar las leyes de 12 países de Europa en materia de patrimonio. Recuerden que, entonces, la Comunidad Europa la conformaban Bélgica, Alemania, España, Italia, Países Bajos, Grecia, Irlanda, Francia, Dinamarca, Luxemburgo, Portugal y Reino Unido. Y, de estos países, unos eran productores y otros no. Quiero decir, están los países ricos en patrimonio histórico como Grecia, Francia, Italia o España y otros que no tenían más que piedras, como Irlanda o Alemania. Así, armonizar 12 leyes de patrimonio era muy difícil. Y cuando en teoría habíamos llegado a un punto de encuentro en el que parecía que estábamos de acuerdo, tomando como referentes la ley más liberal que había entonces, que era la inglesa, y la más intervencionista, que era la griega, se formó un grupo en el que estaban presentes España, Grecia, Italia e Irlanda (no sé por qué Irlanda, que solo tiene piedras) que se opuso frontalmente a la ley, por lo que al final no se aprobó. Y sigue sin aprobarse a día de hoy la Ley Europea de Patrimonio. Y es que, insisto, es muy difícil armonizar unas leyes tan distintas.

AMP-SNP: En ese sentido ¿qué le parecen las diferentes leyes de patrimonio que tenemos en España?

La Ley 16/85 pone unas líneas y, por debajo de esas líneas, no se puede legislar en ninguna comunidad autónoma; es decir, las 17 leyes que hay en España lo que hacen es restringir lo que ya establece la Ley del 85.

AMP-SNP: ¿Existe una legislación especial para la exportación e importación de monedas en España?

Hay legislación especial, sí.

AMP-SNP: ¿Por qué, por el tipo de mercancía?

Bueno, digamos que cualquier bien artístico que tenga más de 100 años necesita para exportar un permiso del Ministerio de Cultura. España es el único país de la Unión Europea que paga tasas por exportar antigüedades. Hasta 6.000€, un 10%; hasta 60.000€, un 15%; hasta 600.000€, un 20%, y más de esa cifra, un 25%.

Para importar conseguimos, después de muchas negociaciones con el Ministerio de Hacienda y con Aduanas, que las antigüedades de más de 100 años pagasen un 10% de tasas al Ministerio de Cultura. ¿Qué pasa en el resto de Europa? En Bélgica se paga un 2%; en Reino Unido (bueno ya no es de la UE, pero hay que señalarlo), un 5%. En Alemania, un 5%. En Alemania, por ejemplo, para exportar no hay que pedir permiso en el caso de piezas que valgan menos de 50.000€. Es decir, hay una disparidad tremenda en Europa.

¿Qué hacemos los españoles ante esta situación? Pues… como tenemos que pagar por exportar o importar en Europa un 10%, mandamos las piezas a Bélgica, que es libre porque estamos dentro de Europa; y desde Bélgica se manda a cualquier país del mundo pagando un 2%. Y eso lo hemos dicho en el Ministerio 40 veces para que, en vez de que se lo queden otros países, se lo quede el estado español. En este caso, el estado belga. Pero el Ministerio… pues no sabe, no contesta.

«En el Renacimiento, sobre todo en Italia, Francia o España, la profesión de buscador de tesoros, ahora llamado expoliador, era una profesión de prestigio y muy bien pagada».

AMP-SNP: ¿Y no cree que en esto tenga algo que ver que en España no tengamos una Ley de Mecenazgo?

La Ley de Mecenazgo existe, pero es una cosa decimonónica.

AMP-SNP: Volviendo a los movimientos de exportación e importación desde Europa, ¿qué opina de los puertos francos en relación con el mercado numismático o del arte?

Los puertos francos no sé muy bien cómo funcionan. Yo he comprado piezas con origen en puertos francos, me han emitido una factura, me han enviado la mercancía, he hecho la licencia de importación, lo he importado y si hay alguna ilegalidad en este tema que me lo diga alguien porque a mí, si me dan una factura de una empresa de un puerto franco, por ejemplo, en La Praille (Ginebra), me trae la mercancía un camión, el camión viene a España, pasa por aduana, pago los derechos de aduana y me lo llevan a mi tienda, ¿cuál es el problema? Es decir, no estoy cometiendo ninguna irregularidad desde el momento en que tengo una factura de compra y pago los derechos de aduana. ¿Que a los puertos francos llega mercancía de procedencia ilícita?, pues que lo controle quien lo tenga que controlar. A mí, si una empresa me hace una factura y aduanas me la permite importar, no es mi problema; es el problema de otros.

AMP-SNP: ¿Qué volumen e importancia tiene el mercado de monedas falsas?

Hay muchas monedas falsas. Pero quiero aclararles algo importante. Hay que distinguir entre moneda falsa y moneda falsificada. Una moneda falsa es una moneda que se hace en el momento en el que está circulando para pagar con ella. Eso es una moneda falsa. Una moneda falsificada es una moneda que se hace en un período histórico distinto al que corresponde esa moneda con el fin de engañar a coleccionistas, museos o comerciantes. Entonces, la moneda falsa de época, que es la que se hace para pagar con ella fraudulentamente, tiene un cierto valor. Por supuesto, mucho menor que la oficial, pero tiene un cierto valor y hay gente que las colecciona. La moneda falsificada es una acuñación fraudulenta hecha para engañar a la gente.

Y tengan en cuenta que España es el único país de Europa donde no está prohibida la falsificación de monedas. En todos los países de Europa obligan a quien haga reproducciones de monedas a poner una señal; en Italia, por ejemplo, ponen “copia”; en Francia ponen una “R” para distinguirlas de la moneda auténtica. En España, está ignorado. La primera vez que intenté que fuese penalizado, me reuní con catedráticos de universidad de Derecho Penal, que por entonces estaban haciendo la Reforma del Código Penal, para que introdujesen este tema, pero no tuve éxito. Luego, a través de un amigo que era secretario del ministro de Justicia, lo intenté otra vez. Tampoco tuve éxito. Otra vez, a través de un diputado del PP para que lo plantease en la Comisión de Justicia en el Congreso de los Diputados. Tampoco tuve éxito. Dijeron que había otras cosas y que esta era cosa muy minoritaria y que había cosas más importantes que tratar. Total que sigue sin estar penalizada la falsificación de monedas en España. ¿Qué engañan a mucha gente? Sí. Pero la gente lo que tiene que hacer es, si quiere comprar monedas, ir a profesionales. Si se van al Rastro o a no sé dónde o a tal… pues entonces que se atengan a las consecuencias.

AMP-SNP: Queremos preguntarle ahora sobre lo que aportan al mundo del coleccionismo las monedas conmemorativas más allá de su valor para la memoria histórica que puedan representar en un momento dado, o del valor monetario que puedan tener cuando se acuñan y se venden… Pero para un coleccionista, ¿qué sentido tienen las monedas conmemorativas? Queremos decir que, si se compran cuando salen, se paga un precio X por ellas, pero en la mayoría de los casos, tiempo después ya no valen nada o valen muy poco.

La Fábrica de la Moneda me encargó en el año 1987 hacer el proyecto de una acuñación masiva de monedas conmemorativas sobre el V Centenario del Descubrimiento de América. Hice el proyecto. No me lo encargó, lo he dicho mal. Hubo un concurso público al que se presentaron varios proyectos y ese concurso lo gané yo. Y se estuvieron haciendo monedas conmemorativas del V Centenario durante varios años. También, después hicimos las de las Olimpiada de Barcelona; fue bastante más corta la serie, pero también se hizo. Y bueno, cuando se acabó la conmemoración del V Centenario y de la Olimpiada, la Fábrica de Moneda y Timbre se planteó que se había invertido una cantidad de dinero impresionante para, entre otras cosas, comprar una máquina para hacer las monedas conmemorativas de primera calidad en oro y plata. Entonces, la pregunta era: ¿ahora qué hacemos con las máquinas? Y entonces se les ocurrió seguir haciendo monedas conmemorativas de cualquier cosa que se ocurriese. Yo estaba en el Comité de Diseño y Fabricación de la FMNT y entonces íbamos decidiendo que este año se hace la de Cervantes, el otro la de Pío Baroja, el otro se hace la no sé qué… Y, claro, hay años que no hay ningún tema importantísimo para conmemorar, pero cada año se siguen haciendo más monedas conmemorativas, más que nada para rentabilizar la máquina y el pastón que se gastaron en ella. Y la realidad es que se siguen vendiendo. Hay piezas, las menos interesantes, curiosamente, que son las que más valen después porque, como no las compra casi nadie, se hacen pocas y se hacen raras. Por ejemplo, de la de la Legión Española, que fue una moneda muy popular, se hicieron no sé cuántos cientos de miles y por eso es una de las que menos vale. La que más demanda tuvo y la que menos vale porque hubo un montón. Y las de no sé quién, que no compraba nadie e hicieron muy pocas, se han convertido en raras y ahora valen más.

Es decir, no todas no valen nada como ustedes dicen. Y, además, por lo menos valen el peso, porque son monedas de oro y plata. Pero todo depende de la tirada, de la rareza de cada una de las piezas.

AMP-SNP: No podemos terminar esta entrevista sin preguntarle cómo ve el futuro del mercado numismático en España.

Conforme aumenta el nivel económico y cultural de los países, y no hablo solo de España porque el mundo está globalizado… pero conforme aumenta el nivel económico y cultural de los países, pues cada vez hay más gente que compra/invierte en temas culturales. Entonces, si cada vez hay más demanda y la oferta es fija, porque la moneda antigua no se puede volver a fabricar, si la demanda es creciente y la oferta es constante, lógicamente sube de precio, porque es una cosa de cajón.

Veo bien el mercado numismático; no es un mercado especulable, porque hay que entender para comprar monedas o estar bien asesorado. Pero lo veo con futuro.

Según un estudio comparativo sobre diferentes inversiones en diferentes temas en Estados Unidos que realizó Searson Lehman/American Express, hace como 20 años, llegaban a la conclusión de que en los últimos 50 años (1950-2000), se contabilizaba una subida media para la numismática de 12-15% anual por períodos de 10 años. En ese estudio se comparaban los diamantes, el petróleo, el oro, la numismática, la pintura… Y se tomaban períodos de 10 años porque lo que no puedes hacer es comprar una cosa pensando que al año siguiente has ganado un no sé cuántos por ciento. En conclusión, la numismática no es un mercado especulador porque si lo fuese, habría años que subiría la media o bajaría con picos más desequilibrados. Es un mercado seguro y con una revalorización razonablemente buena.

AMP-SNP: Ahora sí, y para terminar, dos preguntas: ¿qué le aconsejaría a un joven que comienza en el coleccionismo?

Que si no le gustan las monedas que no compre. Porque el primer rendimiento de comprar monedas es un rendimiento espiritual.

Si le gusta, que compre monedas; si lo que quiere es invertir, que se vaya a la Bolsa y que compre temas inmobiliarios o que compre cualquier otra cosa, pero que compre monedas si le gustan las monedas porque el primer rendimiento, insisto, es espiritual. Y segundo, que vaya a profesionales porque hay mucha gente que cree que yendo al Rastro y comprando en un puesto piensa que ha hecho el negocio de su vida y luego resulta que son falsas en diversos casos.

AMP-SNP: Y para alguien que quiera dedicarse profesionalmente, ¿qué le aconseja?

Aparte de estudiar Historia, que se centre en algún capítulo concreto de la Historia, que se meta en las páginas de resultados de subastas. Las monedas valen lo que se paga por ellas, como todo. Y para saber los precios, no hay un manual para ello… Bueno… sí hay manuales con precios, pero realmente que no sirven para nada, solo sirven para decir que una que vale 1.000 vale el doble que otra que está tasada en 500. Pero luego la de 1.000 puede valer 1.500 u 800. Es decir, lo que tiene que hacer es ver resultados de subastas, que las subastas son la tablilla de la Bolsa, y es donde se ve cuánto valen las piezas. Y también que estudien los precios y se especialicen en algún sector de la numismática porque no se puede saber de todo.

AMP-SNP: Muchas gracias por dedicarnos su tiempo. Ha sido muy interesante y hemos aprendido un poquito más del mundo de la numismática.

Gracias a vosotros.

«Hay que distinguir entre moneda falsa y moneda falsificada».