Publicado 2021-07-24
Palabras clave
- Arquitectura autóctona, César Manrique, conciencia ecológica, imagen de marca, Lanzarote, respeto al medio ambiente, turismo sostenible.
Resumen
A partir de los años 60 del siglo pasado, en Lanzarote, el artista César Manrique con el apoyo del Cabildo de Lanzarote afronta un proyecto territorial con el fin de promover un turismo de calidad basado en el paisaje y la cultura propias. El artista afronta este proyecto en una continua comunicación entre el arte y la naturaleza. Manrique de forma inteligente, con valentía y audacia, desarrollará su paradigma de desarrollo porque contó con el apoyo político para hacerlo posible.
En este artículo se analizará la obra de César Manrique con el fin de entender cómo sus intervenciones, a través de sus ideas, han creado la imagen de marca de Lanzarote, y cómo la figura del artista se ha convertido en referente territorial. La figura de Manrique y su visión se ha convertido, asimismo, en un reclamo turístico. Lanzarote fue, durante mucho tiempo, una isla poco atractiva para la mayoría, no solo por su estética sino también por la circunstancia económica de su territorio. En la actualidad, su realidad es completamente diferente. Lanzarote se ha terminado convirtiendo en un ejemplo de equilibrio entre sostenibilidad y capacidad turística, dos de los grandes retos a lograr por la mayoría de ciudades y pueblos en el mundo en este siglo XXI. En pocas décadas, el desarrollo del territorio ha sido parabólico. Su éxito se relaciona directamente con la figura del artista autóctono, César Manrique, quien desde los años sesenta participó de forma decisiva en el mencionado desarrollo.